También se advierte el incremento inexorable del juego clandestino o ilegal, que no tributa impuestos.
Los números que hace circular la actividad se refieren al proyecto del Ejecutivo, que acusó a los bloques Renovador, Justicialista, Socialista y Frente para la Victoria en Diputados de favorecer a los concesionarios del régimen legal de apuestas.
Sin duda que un debate intenso ha comenzado. En el pasado surgía Daniel Angelici, presidente del Club Atlético Boca Juniors, amigo de Mauricio Macri y socio de Daniel Mautone en numerosos emprendimientos de juegos de azar como el interlocutor de la actividad con Cambiemos. Pero la diputada nacional Elisa Carrió libró una fuerte embestida contra Angelici, Macri no lo respaldó lo suficiente y Angelici ha anunciado que no es más interlocutor ni de los juegos de azar ni de Macri ante magistrados y camaristas del Poder Judicial.
Angelici reemplazaba el rol que en los años K tuvo el empresario Cristóbal López, fuertemente cuestionado por macristas como el abogado 'Pepín' Rodríguez Simón.
En los años '90, el gran interocutor de la actividad de los juegos de azar con la Administración Menem fue el empresario Miguel Ángel Egea.
En los años '80, la actividad estaba controlada todavía por el Estado, con una fortísima participación del juego clandestino, y no se había desarrollado la alternativa de apuestas legales que comenzó en los '90.