Las energías renovables más conocidas son:
-energía eólica: es la que se consigue a través de la fuerza del viento. Para obtenerla se usan unos aerogeneradores o más conocidos como “molinos de viento” que, con sus aspas, transforman la energía cinética del viento en energía mecánica. Los aerogeneradores se pueden ubicar en suelo firme y en suelo marino;
-energía solar: es la energía que se obtiene por la radiación electromagnética del sol. Existen distintas tecnologías para capturar, convertir y distribuir la energía solar a las que se puede clasificar en activas y pasivas. Entre las activas están los paneles fotovoltaicos y colectores solar térmicos y entre las pasivas está la arquitectura bioclimática que se trata del diseño de edificios considerando las condiciones climáticas y usando los recursos disponibles como el sol y los vientos para reducir los impactos ambientales y así disminuir el consumo de energía;
-energía de biomasa: se usa materia orgánica que proviene de plantas, animales y actividades para producir energía a través de calderas donde se quema la materia;
-geotérmica: se obtiene aprovechando el calor que se puede extraer de la corteza terrestre. Se transforma en energía eléctrica o en calor para el uso del hombre o procesos industriales o agrícolas.
Según datos de la Fundación Vida Silvestre, el consumo de energía eléctrica en Argentina produce el 47% de las emisiones de gases de efecto invernadero, algo con lo que quieren terminar estas energías. Los principales gases son:
-el vapor de agua: es el que más colabora en el efecto invernadero. Cuando aumenta la temperatura de la atmósfera se genera más vapor, más nubes y en consecuencia, más precipitaciones;
-dióxido de carbono: este gas se libera de manera natural como pasa en el caso de la respiración y erupciones volcánicas pero también en actividades humanas como la quema de combustibles fósiles y la deforestación;
-metano: es un gas de origen natural que es el resultado de actividades humanas. Se libera en la descomposición de rellenos sanitarios, desechos de ganado, la agricultura, entre otros.
La Cámara Argentina de Energías Renovables presentó en octubre de 2015 el “Reporte Ejecutivo del Sector Eléctrico” en el que se señala “Si para 2020, las Energías Renovables alcanzaran una participación del 10% en la generación eléctrica, se reducirían 12 millones de tn de CO2 de emisiones al ambiente”. Además, según se sostiene en este reporte, el uso de energías renovables tiene varias ventajas como:
-Aumentan la seguridad energética.
-Desarrollan la industria nacional.
-Son económicas y ahorran divisas.
-Mejoran la calidad de vida de la población.
-Promueven el desarrollo regional de las economías y generan empleo.
-Disminuyen el cambio climático.
Otras ventajas de las energías renovables son:
-Son inagotables
-No producen residuos difíciles de tratar
-No generan dióxido de carbono y otros gases que pueden contaminar el medioambiente, disminuyendo el efecto invernadero
-Crean más puestos de trabajo que las energías convencionales.
Según publica el diario El Mundo de España, China en 2009 invirtió US$ 39.000 millones al año en energías renovables mientras que para 2015 invirtió más de US$ 100.000 millones. Por el contrario, los miembros de la Unión Europea (UE) pasaron de gastar más de US$ 122.000 millones de dólares en energías renovables en 2011 a menos de US$ 49.000 millones en 2015.
Si bien Argentina asumió un compromiso para mejorar el desarrollo de energías sustentables, un país de América Latina que va adelante en este tema es Costa Rica que intenta que su industria, sus hoteles y las casas de los habitantes usen energías renovables.
Según publica el sitio web noticias de la ciencia (www.noticiasdelaciencia.com), Costa Rica produce el 100% de su electricidad con fuentes renovables, dejando de emitir gases de efecto invernadero. Ayuda al medio ambiente y también a la población costarricense.
Pero este cambio no solo es asumido por los estados. Son muchos lo que se pronuncian en contra del uso de energías convencionales y entre ellos está la ONG Greenpeace. Cuando en abril de 2016 existía un proyecto de ley para crear la empresa Yacimientos Carboníferos Fiscales y el uso de carbón para producir energía, Martín Prieto, Director Ejecutivo de Greenpeace Argentina había dicho, según publicó esta ONG: “¿De verdad Argentina quiere quedarse atrás, utilizando viejas tecnologías del siglo 20 cada vez más rechazadas en el mundo? La mayoría de los países están reemplazando los combustibles fósiles por fuentes de energía renovables. Esta central sería una reliquia de una era antigua incluso antes de que entre en funcionamiento. Si el presidente Macri respeta sus promesas con relación al compromiso de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, debería solicitar que se rechace esta propuesta”.
Es evidente que hay un cambio de conciencia y un compromiso en la mayoría de los países del mundo para generar un cambio en el medioambiente y reducir la contaminación y los gases de efecto invernadero. El compromiso debe ser asumido por todos para que el objetivo de reducir el consumo de energías convencionales se cumpla.