Una vez en la intendencia, Moreyra comenzó una campaña para echar del municipio a todos aquellos que sabía no le responderían, ocurriendo casos de aprietes y otros sucesos muy raros. Pero si algo se profundizó en aquella ciudad a partir de la llegada de Moreyra al municipio fue la sospecha del narcotráfico, según sus nefastas consecuencias, fundamentalmente entre los más jóvenes.
Moreyra contaría con la colaboración de una importante cantidad de personas, que serían “soldados” de una especie de ejército privado, y que él habría designado como contratados en el IOSPER y a quienes, hasta ahora, nadie pudo/nadia quiso/nadie se animó a desarticular. Por ese motivo el periodista de esa localidad, Eduardo Cárdenas, hizo un pedido de informes al IOSPER para saber qué cantidad de contratados hay en ese organismo.
Cárdenas no obtuvo respuesta a su pedido; entonces él presentó un amparo en defensa de sus derechos de solicitar esa información pública. La justicia hizo lugar al amparo y ordenó al IOSPER que en el término de 3 días informe de forma fehaciente cuál es la cantidad de contratados que trabajan en el mismo y cuáles son sus lugares de trabajo. El periodista ha recibido varias amenazas y han atentado contra la radio FM que posee y desde dónde viene denunciando los distintos hechos que se suceden a diario en la ciudad.
La web Entre Ríos Ahora publicó hace unos días que Santa Elena se sacudió cuando Hugo Bernabé Alem, alias “Camporita”, admitió ser narcotraficante durante un juicio abreviado en el Juzgado Federal de Paraná. El tal “Camporita” es de Santa Elena. En la ciudad la noticia de su confesión no se percibió como una novedad. Mientras la información era tapa de los principales diarios provinciales y portales, en la ciudad del norte entrerriano la discusión pasaba por preguntarse cómo frenar el avance de las drogas y qué hacer con los mercaderes que aún no han sido alcanzados por las fuerzas de seguridad y la Justicia. “Camporita” sería uno de los colaboradores de Silvio Moreyra.
La decisión de la justicia respecto a que el IOSPER informe cuántos y dónde trabajan los contratados en ese organismo, pondrá en aprietos a quien es hoy el presidente de ese instituto, ya que el tema de los contratos es parte de esa enorme telaraña en la que se entremezclan intereses de todo tipo y de la que han beneficiado durante años, y lo siguen haciendo aún hoy. La corrupción en el IOSPER hace que el mismo no pueda brindar los servicios para los cuales fue creado de forma eficiente, ni con los empleados públicos, ni con los prestadores médicos.
Ahora esa corrupción hasta serviría para mantener un ejército privado que se encargaría de custodiar negocios que cada día más están emparentados con el tráfico de drogas en el norte entrerriano.
Foto: Moreyra rodeado por el actual gobernador Bordet, el vice, Bahl; el presidente de la Cámara de Diputados, Juan José Bahillo y otros dirigentes en un acto de la campaña 2015, muestra irrefutable del apoyo brindado. Hoy ninguno de ellos quiere sacarse una foto con Moreyra.