Muntes dijo además que “Esperamos que las palabras de Bordet de que en su gestión el trabajador no va a ser la variable de ajuste, se vean reflejadas en que los estatales puedan tener salarios acordes al costo de vida”. Respecto a las reuniones que han mantenido con el gobernador señaló “Es bueno que el Gobierno esté cumpliendo con la apertura del diálogo con los diferentes funcionarios de la provincia, pero necesitamos avanzar en hechos concretos para mejorar la calidad de vida y trabajo de los compañeros en toda la provincia”.
Por otro lado desde el gremio que nuclea a los docentes entrerrianos AGMER, ya hizo saber de su reclamo por un aumento salarial “de emergencia”, y planteó la necesidad de que en lo inmediato el Gobierno convoque a una discusión paritaria salarial.
“Demandamos al gobernador de la Provincia de Entre Ríos otorgue un aumento inmediato, de emergencia, en blanco a todos los trabajadores de la educación activos y jubilados de la Provincia de Entre Ríos. Es urgente recuperar el poder adquisitivo del salario, deteriorado por la inflación y profundizado a partir de la reciente devaluación del gobierno nacional. Si bien la provincia está atravesando situaciones de crisis, el gobierno no puede mirar para otro lado ante la demanda genuina de los trabajadores”, planteó Agmer en un documento que hizo conocer hace una semana, en oportunidad de la visita a la provincia del ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich.
Hay que recordar que el último acuerdo salarial con los docentes se rubricó en abril de 2015, y ubicó el mínimo garantizado de bolsillo en $6.800. El mínimo en la Administración es todavía menor al de un maestro: hoy está en $5.800.
Ante semejante panorama y exigencias, al ministro de Gobierno (y algo de Justicia), Mauro Urribarri, lo único que se le ocurre es implorar por un milagro que les permita, aunque más no sea, salvar el pellejo. Claro que cuando junto a su padre, el ex gobernador Sergio Urribarri y el ex ministro de Comunicación (y algo de Cultura), Pedro Báez, se enfrascaron en la locura del sueño presidencial y fundieron la provincia, ni se le debe haber cruzado por la cabeza interesarse por la situación de los trabajadores estatales y de los maestros entrerrianos.