Pero lo que parecía formar parte de los mitos y leyendas, ahora podría ser toda una realidad. Una misteriosa criatura que ha sido capturada en el embalse de Shenzhen, en la República Popular China, ha dejado desconcertado tanto a expertos como a miles de personas en las redes sociales. Hasta el momento no ha podido ser identificada, y los residentes locales creen que se trata de un temible Shui Gui.
El video publicado el 20 de abril de 2015 por Raymond Yeung, muestra a una aterradora criatura con garras y sin pelo mordiendo de manera agresiva los barrotes de la jaula. La misteriosa criatura consigue extraer un alambre de metal de la jaula con sus extremidades.
Según la descripción del video, la extraña criatura fue capturada recientemente en el embalse de Shenzhen, al sur de la provincia de Cantón, en la República Popular China. Cuando los trabajadores del Departamento de Drenaje avistaron a la criatura se sorprendieron al ver que no era un pez, sino un ser de aspecto feroz sin pelo capaz de doblar los barrotes de la jaula con sus extremidades.
Según Daily Mail Online, los trabajadores del Departamento de Drenaje después de capturarlo lo pusieron en una jaula, que rápidamente comenzó a morder. Además de la aparición de la misteriosa criatura, los trabajadores estaban justo en ese momento en el embalse de Shenzhen, porque en los cursos de agua y embalses cercanos el agua se tiño de color "rojo sangre".
Su extraño aspecto y el inusual comportamiento llevaron a muchas personas a pensar que se trataba del mítico "fantasma de agua", mientras que otros aseguraron que era una mutación causada por un derrame de aguas residuales en el depósito. Pero los más escépticos afirman que en realidad la misteriosa criatura es un simple oso malayo que sufre de alopecia, una enfermedad autoinmune que puede causar la caída total del pelo.
Y las redes sociales también se vieron sorprendidas por la misteriosa criatura, y en la mayoría de los usuarios pidieron debía ser liberado de inmediato, ya que se encontraba en pésimas condiciones.
El pasado mes de enero un video similar mostró a un oso malayo enfermo en la isla de Borneo en Malasia, que había sido golpeado por los trabajadores de las plantaciones locales. David Neal, director de Animals Asia Foundation, dijo a Daily Mail Australia que el animal enjaulado "parecía ser un cachorro de oso que sufría de alguna condición médica que le había provocado la pérdida total de su piel".