"Los Estados Unidos aprecian las conclusiones de la OMC en esta disputa", había señalado más temprano el representante comercial estadounidense Michael Froman en un comunicado, que encendió la alarma en la Casa Rosada. Ahora, se confirmó que la apelación fue rechazada y la Argentina perdió el juicio.
"Las medidas proteccionistas de Argentina impactan sobre un amplio segmento de exportaciones estadounidenses, afectando un potencial de miles de millones de dólares al año en exportaciones de Estados Unidos que son la base de empleos de alta calidad para estadounidenses de clase media", añadió Froman, que calificó la decisión de "un gran triunfo" para su país.
La UE, Estados Unidos y Japón presentaron reclamos en contra de la Argentina entre mayo y agosto de 2012, por lo que ellos consideraban un uso abusivo de las licencias no automáticas para la importación (LNA), que ya le había generado al Gobierno local varios dolores de cabeza con Brasil desde 2008.
Otros países como Australia, Canadá, China, Ecuador, la India, Israel, Noruega y Suiza se habían sumado a la serie de reclamos en condición de "terceros afectados" por las barreras aduaneras de la Argentina.
El fallo de primera instancia también establecía que las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI) constituyen "una restricción a la importación de mercancías" y, por tanto, son incompatibles con la normativa del organismo.