“Hay una app para resolver eso” un desafío para las organizaciones: en el mundo del consumidor las apps están en el centro de la escena y de manera formal o informal esta tendencia llegará a las empresas. Ante este escenario, las organizaciones deberán seleccionar e integrar soluciones de seguridad diseñadas para proteger sus datos y la privacidad del usuario, desarrollar tiendas de aplicaciones corporativas y elegir aplicaciones que incluyan políticas de controles de acceso para combatir las amenazas potenciales y las brechas de seguridad. El rol proactivo del departamento de TI será clave para evitar la fuga de información.
La seguridad de la información continúa siendo una prioridad: en el contexto tecnológico actual el cuidado de la información corporativa por medio de tecnologías que la mantengan accesible pero a la vez segura, será fundamental. La virtualización permitirá desarrollar una infraestructura segura desde su concepción donde los datos estén resguardados en el data center y no alojados en los distintos dispositivos que utilizará el staff de la organización. Al mismo tiempo, la administración de dispositivos móviles a través de MDM permitirá tener el control de la información a la que se accede desde dispositivos propios y corporativos.
El CIO en la mira: se requerirá definitivamente un rol más proactivo del CIO enfocándose en analizar el uso que los empleados le dan a la tecnología y viendo las mejores alternativas para permitir el acceso a la información sin poner en riesgo los datos de la empresa. De cara al negocio, se esperará que el CIO pueda proponer soluciones- basadas en IT- que impacten en los objetivos de la empresa.
La movilidad empresarial está entre nosotros generando distintas aristas de cambios que van desde permitirla o no, hasta la seguridad y el rol del departamento de TI. Algunos clientes ya dieron los primeros pasos en este cambio, logrando una verdadera revolución en sus negocios. Creemos que la tecnología será la diferencia entre estar listos o no para un contexto cada vez más competitivo, reunirá a los diferentes departamentos de la organización en pos de metas más integrales y hará a las empresas más atractivas para los millennials.
La tendencia de “hay una app para resolver eso” llega definitivamente a las organizaciones: en el mundo del consumidor las apps están en el centro de la escena y de manera formal (BYOA, traiga sus propias aplicaciones según la sigla en inglés) o informal esta tendencia llegará a las empresas. Un rol proactivo del departamento de IT, políticas claras sobre el uso de aplicaciones e implementación de tecnologías será clave para no perder el control de la información corporativa y evitar costos muy altos a largo plazo relacionados con la fuga de información. Asimismo, ante este escenario, las organizaciones deberán seleccionar e integrar soluciones de seguridad diseñadas para proteger sus datos y la privacidad del usuario. A la vez, tendrán que desarrollar app stores corporativos y elegir aplicaciones que incluyan políticas de controles de acceso para combatir las amenazas potenciales y las brechas de seguridad.
Mantener la seguridad corporativa será más que nunca el foco: En un contexto en el que la información corporativa está disponible desde cualquier dispositivo, donde el uso de aplicaciones llega con más fuerza a la empresa y se utiliza cualquier tipo de red segura o no-segura dependiendo de en qué lugar esté el empleado, el cuidado de la información corporativa por medio de tecnologías que la mantengan accesible pero a la vez segura, será fundamental. La virtualización permitirá desarrollar una infraestructura segura desde su concepción donde los datos estén resguardados en el datacenter y no alojados en los distintos dispositivos que utilizará el staff de la organización. Al mismo tiempo, la administración de dispositivos móviles a través de MDM permitirá tener el control de la información a la que se accede desde dispositivos propios y corporativos.
El rol más estratégico del CIO impulsará al negocio y a los empleados: Se requerirá definitivamente un rol más proactivo del CIO enfocándose en analizar el uso que los empleados le dan a la tecnología y viendo las mejores alternativas para permitir el acceso a la información sin poner en riesgo los datos de la empresa. De cara al negocio, se esperará que el CIO pueda proponer soluciones -basadas en IT- que impacten en los objetivos de la empresa. De esta forma, tendrá un rol más estratégico e interrelacionado con otros departamentos de la compañía como Recursos Humanos, Finanzas, entre otros.
“Latinoamérica seguirá avanzando, como vimos en 2014, en la implementación de modelos y tecnologías orientadas a lograr una mayor productividad, desarrollar una infraestructura de TI segura desde su concepción y brindar movilidad a sus empleados. Muchas empresas se verán en una encrucijada que los hará elegir entre seguir con su modelo de TI tradicional o migrar hacia un modelo más completo, flexible, orientado al negocio y que acepta e impulsa las nuevas tendencias en tecnologías pero por sobre todo a las nuevas generaciones de empleados”, afirma Juan Pablo Jiménez, Vicepresidente de Citrix para Latinoamérica y Caribe.