Tras estas declaraciones, un delegado de la OPEP dijo que parecía improbable que la OPEP acuerde reducir sus suministros en noviembre y que la disminución en el bombeo dependía de los saudíes.
"La pregunta debería ser planteada a Arabia Saudita", dijo el delegado.
Arabia Saudí bombea alrededor de 33% del petróleo de la OPEP, unos 9,7 millones de barriles diarios. Preguntado por los posibles recortes de producción de Arabia Saudí, un funcionario de ese país respondió:"¿Qué recortes?", según una de las fuentes. Aunque Arabia Saudita aún es el mayor productor de petróleo del mundo, USA arrebatará ese privilegiado lugar al país árabe a finales de 2014, según informa la Agencia Internacional de la Energía.
Entonces, es probable que Arabia Saudí se siente cómoda con precios del crudo más bajos durante un período prolongado, un brusco cambio en su posición que estaría dirigida a frenar la expansión de productores rivales, incluyendo a USA. El petróleo Brent cae por debajo de los US$88 por primera vez desde 2010. Pero debajo de US$80 ya no es rentable mucha de la producción de fracking.
Algunos miembros de la OPEP, incluyendo a Venezuela, han pedido urgentes recortes de producción para impulsar los precios por encima de US$100 el barril. Pero las autoridades saudíes han enviado recientemente un mensaje diferente en reuniones privadas con inversionistas y analistas.
El reino saudí, el mayor productor de la OPEP, está dispuesto a aceptar que el valor del petróleo esté por debajo de US$90 por barril, y tal vez hasta de US$80, por 1 año o 2, según personas que han sido informadas sobre las recientes conversaciones.
Así, Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, informó a la OPEP que elevó en 100.000 barriles por día (bpd) su producción de crudo en septiembre.
La falta de una reducción en la producción saudí podría aumentar las percepciones de que el reino está buscando defender su cuota de mercado, en lugar de los precios. Las discusiones, algunas de las cuales tuvieron lugar en Nueva York la semana pasada, ofrecen la señal más clara hasta ahora de que Arabia saudí está dejando de lado su larga estrategia de mantener los precios del crudo Brent en alrededor de US$100 por barril para preservar la cuota de mercado en los próximos años.
Esta decisión del país árabe no ha sentado bien en algunos miembros de la OPEP, que quieren mantener los márgenes tradicionales de beneficio. Según The Wall Street Journal, Venezuela ha sido el país que ha mostrado con mayor fuerza su negativa a esta estrategia del 'petróleo barato'.
Y es que, mientras que Kuwait, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos pueden tolerar precios muchos más bajos, gracias a su elevada eficiencia produciendo petróleo, Venezuela e Irán tienen serios problemas para soportar un barril 'barato' y con menor margen de beneficios.
La estrategia saudí
Los saudíes ahora parecen estar apostando a que un período de precios más bajos, que podría golpear las finanzas de algunos miembros de la OPEP, será necesario para allanar el camino a mayores ingresos en el mediano plazo, frenando nuevas inversiones y aumentos en la oferta de lugares como las formaciones de esquisto en USA o en aguas ultra profundas, según las fuentes que pidieron no ser identificadas.
Las conversaciones con las autoridades saudíes no ofrecen ninguna orientación específica sobre si el reino se allanaría a reducir la producción, una medida que muchos analistas esperan que apuntale al mercado global que está produciendo mucho más crudo de lo que puede consumir.
Una fuente que no participa directamente en las discusiones dijo que el reino saudita no necesariamente quiere que los precios caigan más, pero no está dispuesto a asumir los recortes de producción de manera unilateral y está dispuesto a tolerar valores más bajos, hasta que otros miembros de la OPEP se unan a la acción.
Por debajo de los US$90
El crudo Brent ha caído constantemente durante casi 4 meses, retrocediendo un 23% desde el máximo que alcanzó en junio de más de US$115 el barril, debido a que menguaron los temores de una interrupción del suministro en Oriente Medio, por una mayor producción de esquisto de USA y a señales de una menor demanda de Europa y China.
Hasta hace poco, los países del Golfo Pérsico miembros de la OPEP han estado diciendo que la caída de precios era un fenómeno temporal, apostando a una demanda estacional del invierno para apuntalar los precios.
Pero un creciente número de analistas petroleros ahora cree que se trata de algo más que una mala racha. Algunos consideran que es el inicio de un cambio fundamental a un período prolongado de relativa abundancia.
En lugar de pelear contra la caída de los precios y ceder cuota de mercado frente a la competencia cada vez mayor, Arabia Saudí parece estar preparando a los operadores para un cambio radical en los precios.
Los saudíes quieren que el mundo sepa que "nadie debería sorprenderse" con el petróleo a menos de US$90 el barril, según una de las fuentes.
Otra fuente indicó que US$80 el barril ahora puede ser un piso aceptable para el reino saudí, aunque varios otros analistas dijeron que la cifra parecía demasiado baja. El Brent ha promediado alrededor de US$103 desde el 2010, operando mayormente entre US$100 y US$120.
El precio del 'fracking'
El problema para el 'fracking' radica en que la producción de petróleo a través de este método cae más rápido que utilizando medios convencionales. La Agencia Internacional de la Energía cálcula que se necesitan 2.500 pozos nuevos al año solo para mantener la producción de 1 millón de barriles al año en el yacimiento de Bakken, en Dakota del Norte. En comparación, en Iraq apenas se necesitan 60 pozos para obtener los mismos resultados.
Los pozos de gas pizarra reducen su producción entre 60% y 70% solo el primer año, mientras que los pozos tradicionales la reducen 55% en los 2 primeros años. Estas estimaciones de Drillinginfo muestran como las empresas se ven continuamente obligadas a reinvertir en nuevos pozos para mantener la producción.
Además, extraer petróleo con este técnica sigue siendo más caro. Por ejemplo, en Iraq el coste del barril de petróleo para las empresas ronda los US$20. Sin embargo, el punto de equilibrio para obtener beneficios en USA con petróleo proveniente del fracking está estimado entre US$60 y US$80 el barril, según la AIE.