Por eso el FMI, que no puede hacer auditorías en Venezuela o la Argentina, espera que la economía en esos países "se frene de forma marcada", aunque advierte que el panorama está sujeto a una "alta incertidumbre".
"Las medidas adoptadas para gestionar los desequilibrios internos y externos, incluidos los controles de precios, tipos de cambio y comercio, están dañando todavía más la confianza y la actividad económica", cuestiona el informe.
Y afirma que, pese a las recientes devaluaciones en los dos países y el alza de las tasas de interés en la Argentina, es necesario un cambio de política sustancial para "evitar un ajuste desarreglado".
Venezuela, que cerró 2013 con una inflación de 56,3%, cifra sin precedentes en los 15 años del gobierno chavista y el mayor índice en América Latina, podría terminar este año en 50,7% de incremento del IPC, según el FMI.
La Argentina, por su parte, registró un alza de precios en 2013 estimada en más del 28%, según las consultoras privadas.
En el caso de América Latina, el FMI prevé apenas una "modesta aceleración" de la actividad, con un crecimiento de 2,5% este año y de 3,0% en 2015. Estos números representan sensibles revisiones a la baja: -0,4 puntos este año y -0,3 para 2015, con relación a las previsiones del FMI en enero.
Aunque el estudio destacó que hay "importantes diferencias" en las economías de la región, apuntó que en el caso de Brasil, "el crecimiento continuará moderado", este año en 1,8% (-0,5 con relación a la previsión de enero). México, en contrapartida, podrá beneficiarse del crecimiento de Estados Unidos.
Las perspectivas de corto plazo para la Argentina y Venezuela, en cambio, "se han deteriorado más", señaló el FMI, y destacó: "Las perspectivas a corto plazo de Argentina y Venezuela han vuelto a desmejorar. Ambas economías continúan lidiando con difíciles condiciones de financiamiento externo y con el impacto negativo de nuevos controles cambiarios y administrativos en el producto".
que provoca perturbaciones en el flujo de capitales, con efectos sobre la producción de gas y petróleo.
En el caso de Rusia, el FMI prevé un crecimiento este año de 1,3%, con un sensible reajuste de -0,6 puntos con relación a la última previsión. Para el año 2015, el FMI prevé un crecimiento de 2,3%, con revisión a la baja de 0,2 puntos porcentuales.