Recordemos que el ex secretario de Tierras y Hábitat Social fue condenado el 11 de noviembre pasado a cuatro días de prisión en suspenso por el delito de agresión tumultuosa, por pegarle una trompada en la cara al dirigente rural Alejandro Gahan, integrante de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú.
El hecho ocurrió cuando D'Elía marchaba a Plaza de Mayo para apoyar al Gobierno en la aplicación de la resolución 125 de retenciones agropecuarias y al llegar al Obelisco se cruzó con una manifestación a favor del campo. Allí cruzó insultos con los ruralistas y le pegó una trompada a Gahan, agresión que quedó registrada por las cámaras de televisión.
La defensa de D'Elía aduce que actuó para defenderse de los insultos y que lo hizo para cumplir la Constitución, que autoriza a cualquier ciudadano a defender la democracia ante un intento de golpe de Estado. De hecho, D'Elía quiso que Cristina Fernández declare como su testigo en la causa, lo cual fue rechazado por la Justicia.
El ex piquetero pretendía que la Presidente ratificara ante el tribunal unipersonal de la jueza Guichandut las expresiones que quedaron reflejadas en un libro biográfico de reciente aparición, que escribió la periodista Sandra Russo.
Allí, la Presidente habría expresado que las protestas del campo por la medida que finalmente fue rechazada por el Congreso con el "voto no positivo" del vicepresidente, Julio Cobos, tenía un objetivo "destituyente" del gobierno (ver notas relacionadas).
El fiscal Pollicita también pidió la indagatoria de las autoridades de la Policía Federal que "liberaron" la zona para que D'Elía pudiera actuar sin inconvenientes y amedrentara a los que marchaban en contra del Gobierno.
Para el fiscal, la policía no actuó en su tarea de prevención y permitió que D'Elía y sus acompañantes tomaran el control del espacio público por el que habían salido a pelear. Ercolini, por pedido del fiscal que realizó la investigación, había citado a indagatoria a dos policías. Según reconstruyó el fiscal, aquella noche la Dirección General de Operaciones de la Policía Federal -que estaba a cargo del Comisario Mayor Roberto Palavecino- implantó a través de la Sección Sala de Situación –cuyo responsable era el Subcomisario Alfredo Zaracho– un operativo de seguridad al mando del comisario Mario Alberto Morales, titular de la Comisaría 2ª, y bajo la fiscalización del comisario inspector Enrique Rubén Capdevilla, en carácter de titular de la Circunscripción I.
Capdevilla fue, luego, jefe de la Policía Federal. Palavecino y Zaracho fueron citados por Ercolini. Palavecino falleció y solo fue indagado Zaracho. El juez debe decidir si lo procesa, lo sobresee o le dicta una falta de mérito, publica Infobae.