Rusia: El cuadro dirigido por Fabio Capello superó en su grupo al Portugal de Cristiano Ronaldo al que mandó al repechaje. Ocupa la clasificación #19 de la FIFA y sus posibilidades de ganar la Copa del Mundo son cortas, solo 66 a 1. Realizó una buena eliminatoria pero excepto por los portugueses no tuvieron grandes rivales (Israel, Azerbaiyán, Irlanda del Norte y Luxemburgo). Su fuerte está en su defensa, que permitió solo 5 goles en las eliminatorias, el orden y el mediocampo con Alan Dzagoev.
Bosnia Herzegovina: Disputará un Mundial por primera vez en su historia. Clasificó directamente al liderar su grupo sobre Grecia. Tiene un estilo ultraofensivo y a Dzeko como figura entre un grupo de jóvenes ambiciosos. Cerró las eliminatorias con 30 goles a favor y solo seis en contra.
En relación al sorteo, el primer paso será sacar un equipo del copón 4 –único con 9 integrantes– que pasará al Pote 2, para equilibrar todas las zonas con ocho bolas.
A continuación se procederá con el copón 1, situando a Brasil como 1 del Grupo A y el resto de los cabezas de serie, según se sorteen, quedarán en la posición 1 de cada grupo de manera consecutiva hasta el H.
Para evitar que haya un grupo con tres equipos europeos, se hará lo siguiente: habrá un copón X con los cuatro equipos sudamericanos cabeza de serie. Se sacará una bola de este pote que determinará el grupo en el que irá el equipo europeo del copón 2, proveniente del copón 4.
Luego sorteará el copón 2, y el resto irán completando los grupos del A al H secuencialmente. Como no pueden coincidir dos equipos de la misma confederación en una misma zona, en el caso de que eso suceda, la selección en cuestión pasará al grupo siguiente respetando el orden alfabético.
En el próximo paso se sortearán los copones 3 y 4, con la misma metodología.
Finalmente se sorteará la posición de los equipos dentro de los grupos para determinar el fixture.