Más serio, Lanata respondió las críticas que recibió por investigar a Néstor Kirchner, una persona que está muerta. El periodista señaló: "Yo no inventé lo de la utilización de Néstor muerto, le pusieron Néstor Kirchner hasta los bebedores de las plazas. Fue ella la que vivió del mito de Néstor durante los últimos cinco años, así que a mí me acusen de hablar de un muerto es ridículo".
"Cuando vos sacaste al muerto del cajón y lo usaste con motivos políticos, entonces bancate que hablen bien y que hablen mal. ¡A mí no me detiene un segundo que esté muerto! Si hay un ilícito lo voy a contar. El Gobierno no tiene autoridad moral para marcar ese límite porque no lo tendrían que haber pasado ellos antes. A mí no me importa nada", completó.
Lanata dijo que lo único que quiere es que "estén presas" las personas que hayan sido culpables de algún delito, pero que nunca le deseó la muerte a nadie como sí otras personas se la desearon a él.