Antes del viaje, el equipo fue sometido a una adecuación técnica en la que se cambiaron todos los fluidos por tipos especiales sintéticos, y se colocó una resistencia dentro del block del motor para calentar el líquido refrigerante antes del arranque. Estos ajustes técnicos, que lo dejaron listo para trabajar en ambientes de frio extremo, se realizaron junto a Covema, distribuidor de New Holland que entregó la retroexcavadora a la FAA y que, además, capacitó a los operadores responsables de operar la máquina.
Todoterreno
A fines de octubre de 2012, la B90B fue llevada a la Base Aérea de El Palomar (Buenos Aires) y, una semana más tarde, se subió al Hércules y viajó a la ciudad de Río Gallegos (Santa Cruz), donde hizo escala para luego arribar a la Antártida. La entrega técnica del equipo fue uno de los momentos más importantes para comprobar si funcionaba correctamente. Las pruebas, a cargo de Carlos Sánchez -ingeniero de Servicio de la Región Sur de Latinoamérica para New Holland-, confirmaron el excelente desempeño de la máquina en el ambiente de trabajo.
La retroexcavadora ya comenzó con las tareas para remover la estructura que sostiene la plataforma de placas de pista que está en la parte externa del hangar de la Base Marambio. El equipo fue elegido porque, para proceder con las obras, se necesitaba romper el permafrost –capa de hielo permanentemente congelado que está sobre la superficie antártica– así como todo el terreno de roca, ripio y hielo. Dando cuenta de su versatilidad, la B90B se encargó también de trasladar el equipaje del Hércules, de cargar el hielo para elaborar el agua de uso diario y de limpiar los caminos de comunicación de toda la Base Marambio.