Entre octubre y diciembre hubo una activa gestión de Rosoboronexport, que involucró a Russian Helicopters en la posible producción de helicópteros medios utilitarios Mi17 y en la creación de un centro de mantenimiento para helicópteros que brinde soporte logístico al modelo de ataque Mi35M, así como la propuesta de producción de un sistema de defensa antiaérea basado en el 9A331MK Tor-M2E ruso para las Fuerzas Armadas del país.
La Fuerza Aérea de Brasil adquirió 12 unidades Mi35M (AH-2 Sabre), una flota que necesitará revisiones periódicas que solamente oficinas certificadas pueden ejecutar.
Odebrecht fue el 3er. empresario que Dilma recibió el mismo día: después de resbalar en las previsiones de crecimiento y en medio de especulaciones sobre racionamiento de energía eléctrica en los próximos meses, la Presidente decidió convocar a los hombres de negocios más influyentes para consultarles sobre la coyuntura y pedirles que inviertan en la creación de más empleo.
"Ella estaba interesada en escuchar al sector empresarial para conocer su opinión y qué se puede hacer para ayudar a Brasil, mejorar las inversiones y crecer más", dijo Marcelo Odebrecht.
De acuerdo a él, ya se está haciendo "mucha cosa" pero "obviamente, la gente, ahora, precisa ejecutar los planes que ya existen".
O empresário ressalvou que "muita coisa" já está sendo feita no direcionamento para ajudar no crescimento. "Mas, obviamente a gente, agora, precisa colocar em prática os direcionamentos que existem", emendou.
Él advirtió que los desafíos son varios: "Energía es uno de los temas. Es un rubro que tiene que ser muy trabajado, y también la cuestión de la infraestructura, de la competitividad y de la productividad. Yo creo que el gobierno tiene conciencia de ello, y también los empresarios y los trabajadores, pero es necesario poner en práctica todo lo que hay que hacer".
Marcelo Odebrecht negó la posibilidad de que haya un racionamiento de energía eléctrica en Brasil.
"No creo que exista siquiera una hipótesis. En Brasil hoy existe una situación en que puede haber hasta un aumento del costo, a causa de las usinas térmicas, pero no veo ningún riesgo de racionamiento", agregó.
Según él, cuando las térmicas entran en la producción energética (para compensar una menor producción hidroeléctrica) "eso provoca un pequeño aumento de costos", pero no es un problema en sí mismo.
Odebrecht mencionó la necesidad de hacer efectiva la fiscalización de las inversiones. "Cuando el gobierno anuncia una licitación para el sector privado, hay necesidad, después, de fiscalizar que esas inversiones realmente ocurran. Eso es importante en todas las jurisdicciones, federal, estadual y municipal, porque hay mucha gente prometiendo, ganando licitaciones y después no entregan lo que comprometieron. El gobierno precisa asumir el rol de fiscalizador junto a las empresas que prometieron las inversiones", advirtió.
Él ratificó que en las inversiones que les interesa al grupo en Brasil se encuentran todas las de infraestructura: saneamiento, logístico, puertos, aeropuertos...