“Hemos demostrado que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad son causa de la exposición de los fetos a los rayos del móvil”, según explica a 'Daily Mail' uno de los investigadores, el doctor Hugh Taylor.
“El aumento de los casos de trastornos de la conducta en los niños” podría explicarse parcialmente por el uso activo de celulares por parte de las mujeres embarazadas, señala Taylor en un comunicado de la Escuela de Medicina.
Supuestamente la radiación de los móviles también fomenta el desarrollo de tumores, según la Organización Mundial de Salud. Algunos productores de teléfonos, entre ellos Apple y Blackberry, también advierten a sus consumidores que guarden sus dispositivos móviles alejados del cuerpo mientras no los están usando.
Un estudio realizado en España asegura que la radiación de los celulares ocasiona fatiga y problemas de salud entre los usuarios. Según Claudio Gómez Peretta, Jefe de la Sección de Investigación en Salud Pública del Hospital La Fe, de la ciudad de Valencia, la exposición permanente incrementaría las posibilidades de padecer problemas neurológicos y cardiovasculares. Además asegura que la exposición continua a microondas de GMS (Sistema global de comunicaciones, especialmente de teléfonos celulares) podría producir fatiga, tendencia depresiva, desórdenes del sueño, problemas cardiovasculares, dificultades de concentración, desórdenes de la piel y pérdida del apetito. Del estudio participaron 97 personas de ambos sexos de edades entre los 14 y 81 años. Los investigadores concluyeron que habría que disminuir el límite de seguridad de la radiación de 0,1 microwatios a 0,0006.
Otro grupo de expertos independientes británicos recomendó en un estudio presentado en mayo de 2002 al Ministerio de Sanidad del Reino Unido, la aplicación del principio de prevención en el uso de las tecnologías de telefonía móvil hasta disponer de mayor y fundamentada información científica sobres sus efectos sobre la salud: "Dado el riesgo evidente, debemos usar el móvil lo menos posible. Los analógicos son más aconsejables que los digitales (GSM)". El informe precisa sobre la conveniencia de elegir un modelo de baja radiación y usarlo la menor cantidad de veces posibles. Además aconseja que cuando no está en uso hay que mantenerlo alejado del cuerpo y evitar llevarlo cerca de los genitales, riñones, corazón, ojos o cerebro.
Aunque se estima que todos somos sensibles a las microondas, el peligro potencial frente a los campos electromagnéticos es mayor en la denominada "población de alto riesgo" que incluye a embarazadas, bebés y niños, además de los ancianos y enfermos.
Los investigadores aseguran que los menores son más vulnerables porque no tienen el cerebro completamente desarrollado y tiene un cráneo de menor grosor que los adultos, lo cual permite un fácil acceso de radiaciones, por lo que se recomienda que no lo utilicen.