“El proceso de sustitución de importaciones requiere importaciones de insumo y de maquinarias y el riesgo es que se terminen los dólares para hacerlo”, afirmó Kicillof, en medio de las restricciones impuestas por la AFIP para la compra de moneda extranjera.
Por otro lado, el funcionario afirmó que la intervención del Estado en la economía impide que los capitales financieros tomen al país “como coto de caza” y remarcó que “la expansión monetaria contribuye a reducir la tasa de interés”.
En cuanto al "cepo cambiario", denominación que irrita a la presidente Cristina Fernández, Kicillof dijo que "la convertibilidad era la que generaba un verdadero cepo cambiario porque regalaba dólares" y esa situación obligaba al Estado a "endeudarse para cambiar un peso por un dólar".
"La década del ´90 fue la de mayor fuga de capitales", aseguró.
"Cuando detonó esa bomba se acabaron los pesos y las economías provinciales se vieron obligadas a pagar sus cuentas", agregó el funcionario, que estuvo acompañado por los secretarios de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y de Finanzas, Adrián Cosentino.
Kicillof afirmó que Argentina atraviesa "un proceso de reindustrialización y de reversión del ciclo neoliberal" y que ese "cambio estructural" aún no está terminado y requiere de "un período muy extenso para ser profundizado".
El secretario de Política Económica criticó además a las calificadoras de riesgo y a los economistas "faranduleros" a los que "les molesta" que Argentina "no haya aplicado sus recetas" de corte ortodoxo.
Dijo que estos últimos quieren que al país le vaya mal porque les representa "una excelente oportunidad para hacer negocios".
"Sus profecías horripilantes no se están cumpliendo", sostuvo el funcionario ante los senadores de la comisión de Presupuesto, que preside el senador Aníbal Fernández.