De la bolsa neta, US$ 76.900 millones (48%) serían invertidos en la región centro: Guanajuato, Zacatecas, Jalisco, San Luis Potosí, Nayarit, Colima, Michoacán, Aguascalientes, Querétaro, DF, Estado de México, Veracruz, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Guerrero y Morelos.
A la zona norte, integrada por 9 estados: las 2 Californias, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Durango y Zacatecas, se canalizarían US$ 49.500 millones, es decir, 31% del total.
En la región sur se destinarían US$ 34.700 millones , lo que significa 21% del total. Los estados que integrantes son: Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, detalló Alejandro Villarreal, director de Infraestructura de KPMG.
Indicó, no obstante, que esos montos son los previstos por el equipo de campaña y que pueden recibir cambios, tras la toma de protesta del gabinete.
En cuanto al número de proyectos, comentó que, de los 1.001 previstos, 490 están programados para ser construidos en el centro del país; 317, en el norte, y 194, en el sur.
De concretarse lo presentado por el PRI, la inversión triplicaría lo proyectado por la administración calderonista en su Plan Nacional de Infraestructura 2007-2012, en el cual se previó una inversión total de US$ 52.800 millones para construir 359 proyectos, que -según el gobierno federal- presentó una concreción de 80%.
Alejandro Villarreal destacó que la repartición regional hecha por el último sexenio panista en su plan de infraestructura se organizó de la siguiente manera: 54% de los recursos para el centro; 28%, para el norte, y 18%, para el sur.
El especialista comentó que existe el empeño en que la infraestructura continúe siendo prioridad dentro de la agenda pública.
Villarreal destacó que entre los principales proyectos que deben concluirse en la siguiente administración están el aeropuerto alterno de la ciudad de México, la refinería para el sureste del país y la construcción de más desarrollos urbanos integrales sustentables.
Leonardo Estévez acotó que existe el apetito en el mercado por construir grandes proyectos de infraestructura en México gracias a 2 factores principales:
> la Ley de Asociaciones Público-Privadas, y
> la depresión financiera en Europa, situación que el gobierno debe buscar capitalizar si quiere cumplir con la ambiciosa agenda.
El esquema de cooperación entre gobiernos y entes privados limitará el endeudamiento estatal y potenciaría el mercado de la construcción en México, comentaron los socios de la consultoría.