Al hacer un balance sobre las declaraciones que recogió esta tarde, el juez consideró: "Eran testimonios útiles a priori, y tengo buenas expectativas en cuanto a que fueron útiles para llegar al esclarecimiento del hecho".
Sobre la marcha de la investigación, Farah explicó que "esta es una etapa de recolección de pruebas, la valoración se dará después". Y aclaró que "la carátula de la causa no es tan determinante, no limita la investigación. Es muerte dudosa y va a seguir así todo el tiempo que sea necesario hasta tener un conjunto probatorio que permita esclarecer el hecho".
Como datos importantes, Farah informó que hallaron una "mancha de sangre"en el pantalón de una de las jóvenes salteñas que fueron halladas sin vida, la cual será cotejada con muestras de ADN. También agregó que el cambio de hora sobre el momento de la muerte de las jóvenes "no es tan sensible, estamos entre 24 y 48 horas; pero hubo una desinterpretación".
El magistrado también remarcó que hay que estar "atentos a las consideraciones médico-legales". Reconoció que es "un dato a tener en cuenta" que la ropa de Luján y Yanina estuviera seca, cuando había llovido en las horas previas al hallazgo de los cadáveres. E informó que se analizan las computadoras personales de las víctimas.
Además, Farah se refirió a la ferretera que supuestamente les habría vendido a las jóvenes la soga con la que aparecieron colgadas; en ese sentido, confirmó que la comerciante aportó dos trozos del elemento mencionado, para que "se cotejen con la soga que se encontró en el lugar del hecho".
Sobre el cierre de su declaración ante los medios de comunicación, Farah manifestó: "Hay una angustia de los familiares y necesidad de información, pero el proceso penal yl as pericias tienen su tiempo. (...) Estamos haciendo una investigación integral de una muerte dudosa".
Mañana, en tanto, habrá más declaraciones testimoniales y en las próximas horas se dará a conocer quiénes serán convocados.