Lo mejor que le pudo haber pasado a Boca Unidos fue que terminara el primer tiempo, ya que la dupla técnica Medero-Marini tenía muchas cosas por retocar y corregir.
La reanudación del juego mostró la continuidad del primer tiempo y a los 30 segundos Gastón Sessa le tapó un gol increíblemente perdido por Cavenaghi que encontró, después de su cabezazo franco, un tapadón espectacular del arquero.
River siguió haciendo la diferencia en la franja derecha de su ataque, pero de a poco el juego entró en un terreno ordinario. Se equipararon las acciones y los correntinos por momentos manejaron la pelota. Por eso el partido se tornó un poco ordinario.
En este contexto, River se arrimó con un tiro de Cavenaghi que se fue por arriba del travesaño. Otra vez la jugada se armó por el sector derecho del ataque del equipo de Almeyda, una zona incontrolable para el equipo local.
A los 19’, Boca Unidos tuvo una ocasión inmejorable y la desperdició. En la contra, River lo tuvo con el ‘Chori’ y el remate se desvió en una pierna de un defensor cuando el arco de Boca Unidos estaba sin protección. Sessa había quedado en el camino pasado por un centro desde la derecha.
Fue un minuto de gloria para el partido porque Boca Unidos pudo mostrar las garras, al menos en una jugada. Un ida y vuelta en el partido pagó doble. Antes de esto todo había sido exclusividad de River.
Obviamente que en el tramo final del partido River volvió a tirarle al Boca correntino el peso de su historia y fue con todo a buscar los 3 puntos. Boca Unidos decidió refugiarse contra su arco no creyendo el histórico resultado que estaba consiguiendo ante un peso pesado.
En los minutos finales River lo tuvo por partida doble pero no fue su noche. Primero el horizontal de Sessa evitó el gol de Sánches y luego él mismo le tapó un cabezazo a quemarropa a Cavenaghi.
Boca Unidos volvió a pasar el sofocón y River se veía frustrado como en toda la noche. Pero faltaba una bola en el final que cambió la historia de la noche. Un rebote en el área de River favoreció a Núñez que clavó un puñal en el corazón de River que vio perder su partido ante un modesto rival.