Pero Carballo sorprendió en los últimos días. Recientemente envió una nota a la Bolsa de Comercio informando que, en su carácter de vicepresidente del Grupo, se tomará una licencia que, según comentan, llegaría hasta marzo. La nota invocaría razones de salud.
De esta forma, Carballo se desvincula de cualquier tipo de decisión que tome el grupo del que es parte.
No faltaron los que relacionaron esta momentánea desvinculación con las tensiones en torno al dólar y los conflictos que éstas acarrean entre el Gobierno y los bancos.
Tampoco faltan quienes creen que esto responde a un conflicto interno entre Carballo y Brito por la politización del Grupo. Quienes lo conocen aseguran que Carballo nunca quiso estar demasiado ligado a los agentes del poder político kirchnerista.
De todas formas, la relación con el Gobierno Nacional le ha servido al Grupo Macro para crecer por encima de sus competidores.