Tiempo de descuento en el País Vasco: PNV perdió la batalla pero no la guerra
BILBAO (Especial para Urgente24). El País Vasco tiene un frente abierto, y no es solo cuestión de terrorismo. El Partido Nacionalista Vasco (PNV), perdió la batalla pero no la guerra en pos de la autodeterminación, y la posterior independencia, tal como sostiene Joseba Eguibar, presidente del Gipuzko Buru Batzar y miembro de la ejecutiva del PNV, denominada Euskadi Buru Batzar.
El derecho de autodeterminación es uno de los principales objetivos del Lehendakari Juan José Ibarretxe, y antes del 2009 cuando convoque elecciones, el referéndum por la autodeterminación, tiene que ser un hecho, y no una intención.
La forma y cierta cuestión de fondo, están generando división dentro del mismo partido. El enfrentamiento José Jon Imaz – Joseba Egibar, principales representantes del PNV, es una realidad, en vista a las elecciones del presidente del Euskadi Buru Batzar, (PNV).
El proyecto vasco está en juego. Mientras tanto los partidos nacionalistas van acaparando poder, en Vitoria vuelven a gobernar después de 8 años, con miras a un proyecto común: el sueño de la nación vasca.
El tiempo de calma, en España, brilla por su ausencia.
En el País Vasco, los debates y discusiones, son un denominador común en vacaciones. Septiembre será revuelto.
Los vascos tienen un modelo establecido, cuya columna vertebral es el plan Ibarretxe, así como la consecución de la independencia de España, previo proceso electoral de autodeterminación.
El 'lehendakari', (gobernador de la comunidad autónoma vasca), está en el ecuador de su mandato, habrá elecciones a mediados del 2009, y tiene una promesa por cumplir, conflictiva de larga data, el referéndum de autodeterminación; para muchos el paso previo a la independencia.
Es una apuesta arriesgada que podría terminar con su supremacía dentro del partido, así como con sus posibilidades electoralistas. Cambiar el marco político es uno de los fines del partido gobernante en la autonomía. Mantener la iniciativa política pero desmarcarse las reivindicaciones de ETA, es una de las intenciones del partido gobernante.
Desde hace 40 años ETA reclama la independencia como la incorporación de Navarra al Pais Vasco.
A todo esto conviven 2 corrientes dentro del propio partido, la de Imaz, presidente del partido, con la de Egibar, presidente del partido en Guipuzcua. El que y el como no está en discusión, pero el cuando, genera discrepancias entre las autoridades, que ven esta ocasión como un paso previo para presentar sus anhelos electoralistas.
Desmarcarse de las intenciones de ETA, es uno de los fines que buscan todos. La discusión está basada en si es condición sin ecuanón, convocar el referéndum en ausencia de violencia, o a pesar de todo, con el objetivo de resolver el conflicto vasco. O más bien ¿reavivará las discrepancias entre la población?
¿Qué significa la autodeterminación? El derecho de libre determinación de los pueblos o derecho de autodeterminación, es el derecho de un pueblo a decidir sus propias formas de gobierno, perseguir su desarrollo económico, social y cultural y estructurarse libremente, sin injerencias externas y de acuerdo con el principio de igualdad.
En el caso del País Vasco, de la autodeterminación a la independencia hay un paso. Llamar a las urnas para la votación del derecho a decidir que futuro quieren los vascos para Euskadi es todo un desafió, ya que según los analistas políticos, no están seguros de las preferencias de los vascos. El gobierno vasco quiso resolver el dilema. Una encuesta realizada antes del fin del proceso de paz, demostró que el 70% de los vascos estaba a favor del referéndum.
El sondeo asegura que la mayoría de la población opina que hay un problema político, más allá de la existencia de ETA. Siete de cada diez vascos sostienen que el pueblo vasco tiene derecho a que se convoque un referéndum de autodeterminación. Un 66% desea que se convoque en los próximos años, según la encuesta encargada por la Presidencia del Gobierno Vasco. Un deseo o una realidad.
Antecedentes
En septiembre, el lehendakari volverá a presentar el referéndum sobre el derecho de determinación, asi como la propuesta del nuevo estatuto para la convivencia en Euskadi. El denominado Plan Ibarretxe, ya fue presentado en le Congreso en la misma época que el estatut catalán.
El rechazo al proyecto de Ibarretxe se basó en la existencia de un escenario de violencia, de la mano de ETA. El lehendakari proclamó que la convocatoria para el referéndum de la autodeterminación sería realidad en plena ausencia de la violencia. Parece que esto no se va a cumplir.
Ante todo esto la ciudadanía tendrá algo que decir. La crispación que genera este panorama, es mayúscula. El debate esta presente en la calle. La resolución una incógnita.
Hoy por ti, mañana por mí
A pesar de lo caldeados que están los ánimos, en torno a las pretensiones del tripartito vasco, la economía es otra cosa. Los acuerdos están a la orden del día.
Es necesario concretar la aprobación del presupuesto del 2008, en vistas al final del mandato de Zapatero, y su futura reelección. El respaldo del PNV en materia presupuestaria, es una necesidad de Estado.
El concierto económico vasco, que conlleva la negociación de las cuotas que el País Vasco abona a España, es la llave de cambio con miras al presupuesto del 2008. Zapatero necesita el apoyo del PNV, hay que saldar varias cuentas pendientes.
Tarde pero seguro. Con 7 meses de retraso -la ley anterior expiró el 31 de diciembre de 2006-, la nueva regulación fijó el método de cálculo del Cupo para el quinquenio 2007-2011, que el Ejecutivo autonómico logró que tenga continuidad, a pesar de las estimaciones del Ministerio que considera que Euskadi está pagando al Estado por debajo de lo que le corresponde.
El País Vasco tiene un peso en la economía española del 6,24%, con una población de 2,2 millones de habitantes, menos del 5% de la población total del España.
Es de prever que ese probable apoyo del PNV en el Congreso se traduzca también de nuevo en un acuerdo sobre los presupuestos vascos entre el tripartito y los socialistas en el Parlamento autonómico, prolongando la línea de entendimiento de los 2 últimos años que quedan de gobierno. Un conflicto menos en tiempos de cambio.
