España: Una trama futbolera aparece en un escándalo de lavado de dinero en Marbella
El juez español Miguel Ángel Torres ataca los círculos de corrupción más cercanos a la alcaldía de Marbella, pero sin elevar el tiro hacia el complejo entramado institucional y político que han amparado durante años los poderes públicos en la ciudad: la Junta de Andalucía, y otros.
En Marbella ocurrió una recalificación inmobiliaria que incluyó una vasta especulación con el precio del metro cuadrado. La cuestión central ahora es la recalificación inmobiliaria en terrenos cercanos a los estadios de fútbol.
Pero, por la aproximación de Torres a la causa, los detenidos son de "2do. nivel", excepto el ex presidente del Sevilla Fútbol Club, José María González de Caldas, quien habría actuado como testaferro de Jesús Gil y Gil, cuando el club hispalense (como se le dice al Sevilla) era una especie de 2da. marca del Atlético de Madrid.
Inclusive se llegó a provocar que el Sevilla FC descendiera de categoría para que el club saliera a la venta a un precio extraordinariamente bajo.
Torres investiga irregularidades fiscales en Marbella, y ya anduvo investigando las relaciones de las especulaciones del ladrillo con el mundo de los toros, y ahora ha apuntado hacia las tramas opacas que rodean la recalificación inmobiliaria de los campos de fútbol.
Uno de los detenidos es, precisamente, el constructor Manuel Lores, presidente del Racing Club Portuense, del Puerto de Santa María, que en su día ofreció la construcción de un campo de fútbol a cambio de una recalificación de una parcela de 50.000 metros cuadrados.
El propio González de Caldas, según los ecologistas, también tendría intereses en la reclasificación urbanística de los terrenos adyacentes al campo de juego del Recreativo de Huelva.
El ex presidente sevillista, según algunas fuentes, ha tenido también relaciones societarias con el actual presidente del club hispalense, el abogado José María del Nido.
González de Caldas aparece como principal beneficiado de un convenio urbanístico formado en su día por Jesús Gil con la familia Martínez-Higuero, a la que se le cedió un terreno que ni era del ayuntamiento de Marbella y que, además, estaba situado en zona verde.
El asunto llegó a los tribunales, quien dio la razón a la familia Higuero, socia del ex ministro Arias Salgado, pero nunca se pudo ejecutar la sentencia (se pedía una indemnización de € 24 millones). El ayuntamiento de Gil lo que hizo fue entregar el nuevo suelo urbanizable a una sociedad representada por González de Caldas.
Entre los detenidos está el constructor Francisco Zambrana, un personaje que en su casa habría instalado una especie de cueva con sus estalactitas y estalagmitas. Zambrana empezó alquilando bicicletas a medio Málaga, pero con el boom inmobiliario se dedicó al mundo del ladrillo. Está acusado de cohecho.
