Tras ser indagados por el fiscal Tavolaro, ante quien dijeron que no tenían nada que ver con el hecho y que se declaraban inocente, el defensor Carpaneto solicitó sus excarcelaciones, lo que ahora deberá resolver Meade.
En tanto, el abogado defensor del carpintero Altamirano, actualmente detenido como “partícipe necesario” del secuestro y crimen de Candela, solicitará hoy a la justicia una ampliación de la declaración indagatoria.
Altamirano fue el único que se negó a declarar ante el fiscal la semana pasada, aunque ahora su abogado Morla considera que están dadas las condiciones “para que cuente toda su verdad”.
Además, Morla adelantó que en la jornada de hoy denunciará al testigo de identidad reservada con cuya declaración se llegó a detener a su defendido y a las otras cinco personas, entre ellas al presunto autor material del homicidio, identificado por la policía como Hugo Elvio Bermúdez Rodríguez.
“Lo vamos a denunciar por falso testimonio. Creemos que mintió con el objetivo de buscar la recompensa de 400 mil pesos ofrecidos por el Ministerio de Seguridad provincial”, dijo el letrado en declaraciones periodísticas.
El carpintero es el dueño de la casa situada en Charrúas 1081, a la vuelta de la de Kiernan 992, donde según se determinó por pericias Candela estuvo cautiva durante al menos seis días.
Según el testigo de identidad reservada, Altamirano “cuidó” de la niña durante su cautiverio en la casa de Kiernan y también la mantuvo retenida en su propia vivienda.
Esos dichos, más el hecho de que se hallara ADN de Candela en un bol con arroz con pollo y en un vaso hallados en la casa de Kiernan, son las pruebas principales que llevaron a la Justicia al arresto del carpintero.
De esta manera, antes de la 'marcha del perejil', los dos detenidos acusados de encubrimiento del secuestro y crimen podrían quedar en libertad, y el testigo clave, en cambio, detenido...