Zaffaroni: "La seguridad no tiene nada que ver con el Código Penal"
Medio: Continental AM 590
Programa: Pase lo que pase
Fecha: 04/09/2006
Hora: 13:11:48 - 13:26:30 Duración 00:14:42
Darío Villarruel, conductor: -Bueno, el gusto de recibir al doctor Eugenio Zaffaroni, miembro de la Corte Suprema de Justicia, con quien tenemos un conocimiento de hace mucho tiempo. Uno que pasó por la Facultad de Derecho conoce de sus libros, de sus fallos, de su conocimiento profundo del tema legal, con lo cual se puede hablar con claridad y con conceptos determinantes acerca de lo que es la política criminal, de lo que es el derecho penal, y sobre lo que la gente cree que es el derecho penal, que a veces no queda claro y por eso los reclamos, que son justos, van para un lado y el código penal va por el otro, el código penal o derecho penal es una ciencia, con lo cual habrá que ver cómo se puede unir la presión de la gente con lo que el código debe sancionar o reprimir en su momento. Doctor Zaffaroni, ¿cómo le va? Darío Villaruel lo saluda.
-Qué tal, cómo está Villarruel, qué dice?
-¿Cómo anda usted? ¿Bien?
-Bien, muchas gracias.
-Bueno, las primeras repercusiones acerca de las marchas del otro día, el tema de seguridad en el tapete ¿yo estoy equivocado cuando que la gente cree que el derecho es lo que no es?
-Bueno, en rigor de verdad creo que salvo que hubiese errores gravísimos en las leyes penales, que hubiese alguna ley penal absolutamente insólita, la seguridad con la ley penal tiene muy poco que ver. Cualquier código penal del mundo, de los que dominan en el ámbito del derecho comparado sanciona abstractamente a una cantidad de conductas que, bueno, son las que todos queremos sancionar, ahora, el problema es cómo eso llega a la práctica, cómo se realiza. De modo que cambiar previsiones abstractas creyendo que eso cambia la realidad, no, la realidad no la cambia, la realidad de la seguridad es una realidad que se tiene que efectivizar a través de los servicios de seguridad ¿no? Yo puedo poner penas de muerte para determinadas conductas, descuartizamientos, lo que se me dé la gana, pero si no encuentro a los responsables, o si de repente sanciono a alguien que no es el responsable o no es el estereotipo que me estoy imaginando al hacer la sanción abstracta, esto me resulta totalmente inútil en cuanto a su repercusión en la vida cotidiana ¿no?
-Además doctor, uno piensa que las marchas, en este caso le ponemos nombre, Juan Carlos Blumberg, se generaron a partir de lo que le sucedió a él en un caso que en este momento por suerte se está juzgando y los principales acusados están detenidos y seguramente serán condenados a la luz de las pruebas que se han ventilado en el juicio. Pero yo decía que, en aquel momento, hubo un apresuramiento por parte de los legisladores, demagógicamente hablando, porque sancionaron todo lo que les pidió Blumberg, y en realidad hay mucha más inseguridad hoy que en el momento en que ocurrió el caso del secuestro de su hijo, y las leyes se sancionaron, con lo cual es una muestra clara de que cambiar las leyes no sirve para nada, ¿no?
-Bueno, yo no opino sobre cuestiones de política coyuntural, pero si es claro que las leyes que se sancionaron que para lo único que iba a servir era para complicarnos la vida a los jueces ¿no? Porque de un código penal racional que más o menos tuvimos toda la vida, que viene del año… 85 años tiene y los argentinos seguimos vivos, hemos pasado a un código penal con el cual se lanzó una bomba de hidrógeno en el medio y se convirtió en un código donde ahora vale más la propiedad que la vida, en fin, una serie de previsiones que son absolutamente irracionales, rompen lo que era la estructura tradicional de nuestro código, una estructura que se respetó casi siempre, salvo las dictaduras militares, etcétera, pero en líneas generales es el código que tenemos hace 85 años, y era un código que yo creo que hay que respetarlas a las cosas ¿no? si las cosas están probadas en la práctica creo que hay que respetarlas.
Ahora, insisto, sobre que eso hubiese repercutido en la vida cotidiana no, y la prueba está que no tiene absolutamente ninguna repercusión; insisto, la cuestión de seguridad es una cuestión del servicios de seguridad no es una cuestión de código penal, nosotros no teníamos un código penal disparatado, no tenemos un código penal que acaricie delincuentes.
Ahora, si alguien cree que va a perseguir o que va a conseguir parar a violadores, a asesinos, etcétera, con pedacitos de papeles está equivocado, eso no es así ni acá ni en ningún lado, eso es mera respuesta demagógica, o más que demagógica, porque puede haber una cuota de oportunismo en sancionar esas leyes; pero yo diría que más que demagógico, miedo, miedo político, temor político. Y yo creo que ni el miedo ni el oportunismo son motivaciones que puedan dar lugar a legislaciones racionales, me parece que las dos son dos motivaciones que realmente habría que dejarlas de lado al tomar con seriedad la tarea de legislar.
