Si bien Boca no tuvo mucho la pelota, se le hizo mucho más fácil llegar hasta las inmediaciones de Assmann, hoy reemplazante de Navarro. Entre Mouche, Cvitanich y Viatri, se encargaron de armar lío en ataque y complicaron a la defensa de Independiente. A cuentagotas, lógico.
El problema del local fue que no pudo mantener un equipo corto entre líneas para acotarle espacios a su rival. En líneas generales, la primera parte fue discreta y estuvieron lejos de colmar las expectativas de un buen clásico. De arranque en el complemento y en menos de 5', Boca pasó a ganar el partido con una jugada de córner no preparada y bastante fortuita.
Caruzzo saltó a cabecer el córner e hizo una pirueta rara (cabeceó y se pegó en el pie) y la pelota le cayó a Schiavi. El defensor sacó el remate rápidamente (esa fue la clavez) y el tiro no fue bien parado por el arquero. Boca pasó a ganar 1-0 desde el vamos.
Y en menos de 8', Boca perdonó la vida dos veces. Primero Viatri, y después Mouche. La segunda fue la más clara porque Mouche gambeteó al arquero pero su tiro fue sacado en la línea por un defensor rojo que se dio con todo contra el poste. Boca lo tenía agarrado del cuello a Independiente cuando se jugaban 15'.
¿Lo remataba o lo padecía?. Tenemos que seguir con el relata del partido y ya volveremos a este tema.