Precisamente, Cruise encarna ahora la única opción de contener la caída porque este miércoles se estrena La guerra de los mundos, dirigida por Steven Spielberg. Pero no tiene fácil la comparación: hace justo un año llegó a los cines Spiderman 2, la película que más dinero ha ganado en USA en el fin de semana del 4 julio, la fiesta nacional.
Hay tantas razones para explicar la crisis como se desee, desde la menor calidad de los estrenos a la saturación de películas del mismo corte pasando por el cambio en los hábitos sociales, pero el único dato objetivamente contrastable es el auge del DVD: una encuesta realizada la semana pasada por Ipsos para Associated Press afirma que el 73% de los estadounidenses prefiere ver las películas en casa frente al 22% que gusta más de ir a las salas.
Lo mismo ocurrió al aparecer la televisión y luego al popularizarse el vídeo doméstico. A ambas crisis Hollywood respondió con espectáculo: el formato panorámico, el sonido estéreo y las películas de romanos primero; los efectos especiales, el dolby surround y las aventuras futuristas después.
Pero los sistemas de cine en el hogar, que ofrecen prácticamente todas las ventajas de las salas, lo ponen esta vez un poco más difícil. Hasta el momento no se dio con la solución: las películas en tres dimensiones no lograron taquillas brillantes, los proyectores digitales sólo se instalaron en 100 salas de las 37.000 que hay en USA y el formato IMAX aunque crece a buen ritmo (hay 250 cines en el país y otros 50 en construcción) es demasiado caro y, por tanto, difícil de rentabilizar