Varig acumula un patrimonio neto negativo de más de US$ 7.000 millones y sólo a Infraero ya le adeuda en tarifas de operaciones aeroportuarias dentro de Brasil durante el año 2004, US$ 140 millones.
El directorio de Varig se negó a opinar sobre la inminente intervención federal.
El martes, el Superior Tribunal de Justicia federal, aprobó, por 4 votos a 1, que la Unión (como se dice en Brasil al Ejecutivo federal) le pague a Varig US$ 2.200 millones, entendiendo que la empresa fue perjudicada por la congelación de tarifas entre los años 1986 y 1992.
Ese dinero se refiere a las pérdidas que la Varig tuvo hasta 1992. Por entonces, el precio de los pasajes era controlado por el Departamento de Aviación Civil.
La Procuración del Tesoro (Advocacia Geral da União) anticipó que apelará la decisión del Tribunal y el tema tiene sobre ascuas a Vasp y TAM, que también desean cobrar indemnizaciones reguladas por la Justicia federal. La próxima definición del Tribunal será en febrero próximo, y referida a la Vasp.
Para el especialista Josef Barat, las indemnizaciones no resuelven el problema del sector.
"Cuidado con las asistencias gubernamentales porque las empresas deben equilibrar sus cuentas con su propio giro comercial", apuntó.
Hasta hoy la única empresa que recibió un pago indemnizatorio fue Transbrasil, pero no pudo impedir cerrar.
En tanto, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, IATA, según sus siglas en inglés, suspendió las ventas de pasajes aéreos de Vasp por el sistema BSP Brasil, un canal de reservas creado para intermediar las negociaciones y consultas sobre tarifas entre los agentes de viaje y las 33 compañías aéreas asociadas. Pero esto no impedirá la relación entre la empresa y los agentes de viaje a través de Internet, que es el mecanismo utilizado hoy día por la compañía de Wagner Canhedo.
De acuerdo al directivo de IATA, en Brasil Filipe Reis, la Vasp no cumple con diversos criterios técnicos necesarios para participar del sistema, en cuanto a rutas y horarios predeterminados.
Sin embargo, pese al embrollo brasileño, ¿quién es el nuevo dueño de la colombiana Avianca? Germán Efromovich, ex profesor de Matemáticas del presidente Lula.
El empresario es dueño de una aerolínea pequeña, Ocean Air.
Efromovich nació en Bolivia, estudió en Chile y se estableció en Brasil y es el socio mayoritario y presidente (el segundo accionista mayoritario es su hermano) del grupo económico brasileño Sinergy, holding de empresas petroleras, de aviación y de medicamentos, entre otras.
Fue docente de un Instituto de negocios con alta especialización en matemáticas, que él mismo creó. Uno de sus primeros alumnos fue Luiz Inácio Lula da Silva.
Su gran capital tiene origen en el petróleo. Posee yacimientos en Brasil, en Colombia, en Brunei y en Dubai. Habla 4 idiomas, está casado con una boliviana; tiene 3 hijas y 1 nieta.