En los ´90 se dieron 3 algunas características importantes como el fuerte apoyo al gobierno y una estructura bipartidista que le da un grado de estabilidad interesante.
A partir de la presidencia de Patricio Alwyn, Chile sentó las bases de lo que serían los consensos básicos para las decisiones más importantes del país, modalidad que se implementó en cada reforma que encaró el país.
Con el triunfo de Ricardo Lagos el liderazgo de la Concertación pasó del centro católico a una izquierda social demócrata laica y aparecieron tendencias claras como la personalización de la política, dos conglomerados que tienden a disputar los mismos electores y una más profunda tendencia al bipartidismo que permite preguntarse si Chile no camina hacia un tipo de política al estilo norteamericano.
En materia económica, Chile se proyectó hacia la apertura al mundo, que le permitió ampliar un mercado de 12 millones de personas a 900 millones de personas, con más de 3000 empresas exportadoras que supieron diversificar los productos y los mercados para expandir sus negocios.
La apertura al exterior se considera como uno de los aciertos fundamentales de la económica chilena, que no sólo permite una integración comercial, sino que permitió importar organizaciones institucionales y normas, para lograr un crecimiento equilibrado y que se mantenga en el tiempo.