El mes pasado la compañía de la manzana había estimado que conseguiría unos ingresos de entre 63.000 y 67.000 millones de dólares para el trimestre actual, que concluye en marzo.
Aunque no detalla el recorte de previsiones, la compañía con sede de Cupertino (Estados Unidos) adelantó que sus cuentas se verán afectadas por el impacto del coronavirus en cuanto a la producción mundial de iPhone, que se verá limitada temporalmente, como a la demanda de sus productos en China.
Así, el fabricante indicó que, aunque sus fábricas de iPhone están fuera de la provincia de Hubei, epicentro del virus, y sus instalaciones reabrieron, la producción se ralentizó por la escasez de suministros que afectará temporalmente a sus ingresos en todo el mundo.
"La salud y el bienestar de cada persona que ayuda a que estos productos sean posibles es nuestra principal prioridad", puntualizó la empresa
Esto se une a la menor demanda de sus productos en China como consecuencia del coronavirus, que conlleva al cierre de tiendas o establecimientos asociados, así como a la reducción del horario de apertura y la menor afluencia de clientes.
"Estamos reabriendo gradualmente nuestras tiendas minoristas y continuaremos haciéndolo de la manera más constante y segura posible", indicó Apple.
"Nuestra primera prioridad, ahora y siempre, es la salud y la seguridad de nuestros empleados, socios de la cadena de suministro, clientes y las comunidades en las que operamos", concluyó el informe.