La compañía TVEL de combustibles nucleares de Rosatom suministrará el nuevo lote de combustible MOX para la central nuclear de Beloyar antes de fin del 2020. La recarga del combustible en el reactor BN-800 está programada para enero del 2021.
La dispositivo se lanzó inicialmente con un núcleo híbrido, parcialmente cargado por un lado con combustible de uranio producido por la empresa Elemash y por el otro, con unidades de combustible MOX experimentales fabricados en el Instituto de Investigación de Reactores Atómicos de Dimitrovgrad (NIIAR). El primer lote en serie de las 18 unidades de combustible MOX se cargó en el núcleo a finales del 2019, y el resto fueron las unidades de combustible de uranio enriquecido, en enero del 2020.
“A partir de la próxima el núcleo se va a cargar con combustible MOX nuevo. Al mismo tiempo, la empresa TVEL junto con el Complejo minero-químico, continúan desarrollando las tecnologías para la fabricación del combustible MOX”, comentó Alexander Ugryumov, el vicepresidente de las Investigaciones y Desarrollo de TVEL. El cambio de la recarga completa del BN-800 con combustible MOX está programado para los principios del 2022.
A diferencia del combustible nuclear tradicional de uranio enriquecido, los gránulos del combustible MOX (en inglés Mixed-Oxide fuel) se fabrican con la mezcla de los derivados del ciclo del combustible nuclear, como el óxido de plutonio que es producido en los reactores comerciales, y el óxido de uranio empobrecido que proviene de la defluoración del hexafluoruro de uranio empobrecido (UF6), los llamados relaves secundarios de las instalaciones de enriquecimiento de uranio.
La estrategia de Rosatom busca conformar el sistema dual de energía nuclear de componentes de neutrones térmicos y de neutrones rápidos, y el cierre del ciclo de combustible nuclear ayudaría a resolver varias tareas importantes.
Primero, aumentaría exponencialmente el stock de materia prima para las centrales nucleares, y en segundo lugar, permitiría reciclar el combustible nuclear gastado en lugar de su almacenamiento. Y por último, utilizar en el ciclo del combustible nuclear las reservas acumuladas de hexafluoruro de uranio empobrecido.
El desarrollo de las tecnologías de reciclaje en la industria nuclear rusa responde íntegramente a los objetivos fijados para el Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas que es el "Consumo y producción responsables".