El echeq es un cheque emitido por medios electrónicos que se rige por la ley de cheques y es un título ejecutivo como el cheque papel. Son documentos que poseen una operatoria 100% digital ya que se emiten, reciben, endosan, custodian y depositan desde el home banking de cada banco.
"Entre las ventajas de su uso, se pueden destacar la posibilidad de gestionarlos de forma 100% digital, con mayor amplitud horaria para el depósito, endosos ilimitados, se elimina la posibilidad de robo o extravío, y desaparecen prácticamente los rechazos formales por errores en la confección", destacaron en el banco Santander.
Desde abril la entidad comercializa la solución de pago a proveedores con cheques electrónicos, lo que permite realizar masivamente pagos mediante la carga de un archivo. También comenzó a descontar cheques para pymes que poseen pago de sueldo y para clientes de cartera general con cheques hasta 120 días.
Los instrumentos electrónicos podrán usarlos clientes bancarios que posean cuenta corriente para emitir cheques. Al igual que ocurre con el cheque físico, las entidades financieras tienen controles propios que apuntan a dar seguridad y transparencia a la operatoria.
"Los cheques electrónicos pueden ser endosados pero, a diferencia del cheque físico, permiten que se lo endose una gran cantidad de veces, convirtiéndose en un instrumento muy ventajoso para los clientes por la flexibilidad que otorga en este sentido", agregaron desde el banco.
Los echeqs tienen un plazo de hasta 30 días desde la fecha de pago, para ser depositados, pueden ser rechazados y se puede accionar judicialmente a través de la vía ejecutiva.