Cómo hacer un currículum: así es el modelo perfecto, según Harvard
Escribir un currículum puede ser un gran dolor de cabeza para algunos, pero no tiene por qué ser tan complicado.

Escribir un currículum puede ser un gran dolor de cabeza para algunos, pero no tiene por qué ser tan complicado.
Según el Diccionario Panhispánico de Dudas, la palabra «currículum vítae» es una locución derivada del latín cuya traducción literal es «carrera de la vida», y que en su forma nominal masculina designa «la relación de datos personales, formación académica, actividad laboral y méritos de una persona.»
Los currículums deben aportar datos verídicos, que diferencien la carrera de uno con la de los demás, deben resaltar las cualidades más singulares de cada uno y captar la atención de los lectores.
Desde la Universidad de Harvard, recomiendan "adaptar el currículum al tipo de puesto que se está buscando. Debe reflejar el tipo de habilidades que el empleador valoraría".
Señalan, además, los errores más comunes:
1. Errores ortográficos y gramaticales
Esto demuestra falta de formación académica, o desatención. Desde Harvard recomiendan también no usar neologismos ni jerga.
2. Falta información de contacto
Asegurarse siempre de incluir su dirección de correo electrónico y número de teléfono. Hacer un esfuerzo adicional y agregar el perfil de LinkedIn (solo si está actualizado) o sitio web que muestre ejemplos de su trabajo. Un ejemplo de información que no se debe incluir es una lista de referencias, ya que los encargados de la contratación lo pedirán si se avanza en el proceso de selección. Desde Harvard recomiendan no agregar imágenes ni la edad ni el sexo.
3. Usar lenguaje "pasivo" en lugar de palabras de "acción"
El currículum es una herramienta de marketing, así que hay que utilizar verbos de acción. Evitar afirmaciones floridas y de alto nivel como “orientado a resultados”, “jugador de equipo”, “excelentes habilidades de comunicación” o “trabajador duro”. El objetivo es brindar información específica sobre lo que se realizó en puestos anteriores y que lo llevó a resultados medibles. Ejemplo: "Campañas de medios COORDINADAS para Facebook, Instagram y Snapchat", en vez de "Gran habilidad para las redes sociales".
4. No está bien organizado, no es conciso ni fácil de leer.
El tiempo de las autoridades de contratación es valioso, y no vale la pena leer un currículum que está totalmente desorganizado. Hay que ser consistente en formato y contenido, equilibrar el espacio en blanco, usar subrayado, cursiva, negrita y mayúsculas para enfatizar y enumerar los títulos en orden de importancia.
Asegurarse de que el formato sea legible en todos los dispositivos, se recomienda PDF. Además, que sea solo de una página (si es un profesional en la mitad o el final de su carrera, está bien que tenga dos páginas).
Este es el ejemplo perfecto para los profesionales de Harvard:
Mirá el documento completo de la Universidad, acá.