“Puedo dar fe de que hace 15 días que hay un equipo de rosarinas y rosarinos que no duerme. Y que con una pasión indescriptible se puso un objetivo por delante: poder diseñar un prototipo de ventilador de transición para la afectación específica a la emergencia por coronavirus”, explicó el rector de la UNR, Franco Bartolacci.
La universidad local fue la primera en respaldar a los investigadores con un aporte de dos millones de pesos. Además realizó las gestiones para contar con el apoyo de diferentes niveles del Estado.
Roberto Bisso, CEO y Simón Carpman, ingeniero mecánico ambos socios de la empresa, explicaron que "como parte de los protocolos exigidos por la Anmat debe presentarse un informe de gestión de riesgo que ya está elaborado por las investigadores".
Luego el equipo será sometido a pruebas para descartar riesgos y verificar su eficiencia. Se descarta que superará las exigencias del organismo.
Los representantes de la empresa, una firma que integran doce estudiantes y egresados de la universidad pública rosarina y que trabaja desde hace ocho años en proyectos de ingeniería mecánica, electrónica y eléctrica, se encargarán de testear y garantizar la calidad de los equipos. La financiación está garantizada por los aportes de los Estados municipal, provincial y nacional.
El respirador está desarrollado para pacientes afectados únicamente por coronavirus. No cuenta, como productos similares que actualmente se utilizan en el sistema de salud, con elementos para asistir a quienes padecen otras enfermedades respiratorias.
Eso permite convertirlo en un equipo de bajo costo, ya que apenas requiere para su montaje de unas 20 piezas. Tiene un valor de entre dos y tres mil dólares contra los veinte o treinta mil dólares que cuestan los que actualmente se comercializan en el mercado.