"La autoridad de aplicación comienza un proceso para intentar modificar los tiempos máximos de servicio y mínimos de descanso que rigen nuestra actividad desde hace más de 26 años", informó el gremio que encabeza, Pablo Biró, en una comunicación interna a sus afiliados.
El de los pilotos es el gremio más importante y caro, de los seis que intervienen en las negociaciones paritarias de Aerolíneas Argentinas y Austral y el de mayor poder de combate.
En el marco de la pandemia, la línea aérea estatal, se lanzó a un proceso de ajuste que comenzó con el anuncio de la fusión entre Aerolíneas y Austral, entre otros items que hagan menos deficiente a la empresa.
Ahora los directores adelantaron su intención de extender las suspensiones de personal, que cuentan en estos días durante octubre, con una quita salarial más profunda. Mientras sigue vigente la jubilación voluntaria. Se habla de llevar la edad jubilatoria de los pilotos a 70 años lo cual fue rechazo por APLA
El gremio que conduce Biró llega a esta negociación con una base de afiliados en actividad que está centralizada en los aproximadamente 900 pilotos de Aerolíneas Argentinas, a los cuales espera sumar en los próximos meses los poco más de 300 pilotos de Austral cuando, si se logra, fusione las dos compañías. Hasta el momento un imposible.
El resto de la base de afiliados de APLA es heterogénea incluye pilotos de Andes, de aviones, avionetas y helicópteros de las distintas administraciones civiles del Estado y de las empresas que realizan vuelos privados, de carga o de servicios.