"Si bien se trata de una señal alentadora por parte de un grupo de líderes empresariales sumamente influyentes, simplemente se está expresando formalmente lo que muchas marcas ya venían reconociendo desde hacía años. Siempre atentos a los cambios en la sensibilidad de sus destinatarios, los especialistas en marketing han entendido que para conectarse con los consumidores de hoy es necesario transmitir un sentido de propósito que vaya más allá de lo puramente comercial". Explica Artur Mazin, director de ventas de hispanoamérica para Criteo
Así, los anunciantes entienden que el propósito debe orientarse a satisfacer las necesidades del consumidor y contribuir a garantizar la lealtad hacia la marca. En ese ordene el informe de Kantar Consulting “Inspiring Purpose-Led Growth” reveló que las empresas con un alto sentido de propósito experimentaron un aumento en la valoración de su marca del 175% en los últimos 12 años. Las marcas con un bajo sentido de propósito, en cambio, registraron una tasa de crecimiento menor del 70%.
Por su parte la encuesta global más reciente de Accenture Strategy –a casi 30.000 consumidores– reveló que el 62% de los usuarios desean que las empresas adopten una postura firme sobre temas actuales y relevantes, como la sostenibilidad, la transparencia o las prácticas justas de empleo. Por otro lado, el estudio de Criteo “Why We Buy” descubrió que uno de cada seis consumidores en EE.UU. dejó de comprar una marca porque los valores de esta no estaban alineados con sus creencias personales.
"Uno factor decisivo en las prácticas comerciales dotadas de propósito es la incidencia de los consumidores millennials (nacidos entre 1981 y 1993) y de la Generación Z (1994-2010). Según el estudio citado de Kantar, casi dos tercios de los millennials y GenZers prefieren marcas que expresen abiertamente sus puntos de vista y defiendan valores.
Del mismo modo, un informe de PSFK reveló que los miembros de la Generación Z tienden a manifestar un fuerte sentido de propósito y se sienten conectados a causas importantes, y el 69% considera que las marcas deberían ayudarlos a alcanzar sus objetivos". Detalla Mazin.
Por lo mencionado al analista señala que es importante. Predicar con el ejemplo y recorrer el camino completo, fomentar la transparencia y la confianza entre consumidores y empresas. Al margen de lo anterior, asegurar una gestión signada por la personalización. Los consumidores jóvenes esperan que las marcas los encuentren dondequiera que estén, y no al revés.
Por último reconoce que ellos están convencidos que las marcas tienen el poder de lograr una transformación social positiva, y es mucho más probable que les compren a las que estén dotadas de propósito.
Las marcas que lo consigan, aquellas que conviertan sus objetivos en realidad y que generen conversaciones auténticas para impactar sobre los “puntos de pasión” del consumidor– serán las triunfadoras, diferenciándose del resto.