En ese sentido, American Tower, una empresa que busca mejorar la conectividad en las comunidades considera que la pandemia evidenció que "la interconexión es esencial para que las personas se sientan incluidas, se desarrollen y ejerzan sus derechos. Como tal, el acceso es un derecho esencial para las personas"
“La Argentina ha hecho avances para superar la brecha digital, pero aún tiene desafíos en materia de conectividad y en la creación de capacidades para el uso de las TICs”, afirma Josefina Hernández Gazcón, Directora de Legales y Asuntos Públicos para Argentina y Paraguay de American Tower.
En el caso del teletrabajo, se estima que hay 3,3 millones de argentinos en condiciones de cumplir con sus tareas laborales de manera remota, equivalente a un 27% a 29% de los trabajadores totales, de acuerdo a datos del CIPPEC. Esa cifra se reduce a 18% si se considera la cantidad de hogares con uso efectivo de las computadoras.
Esta situación debe apalancarse sobre más de 7,5 millones de hogares con acceso a banda ancha fija en el país, equivalente a menos de un 70% de penetración en los hogares, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) de diciembre de 2019.
Es decir, que hay un 30% de la población que no accede a las redes fijas aunque podría contemplarse la posibilidad de que parte de esa carencia se reemplace con vía móvil.
“Nuestro objetivo es mejorar la conectividad de clientes y comunidades a través de diferentes soluciones de infraestructura compartida, multiservicio y multi-operador. Mayor conectividad se traduce en sociedades más inclusivas”, señalan desde American Tower.
De lo contrario, no es posible garantizar el acceso a la educación, como tampoco a la salud, a la información, a la posibilidad de comprar productos para cumplir con el aislamiento.
“El gran reto es llevar acceso a Internet a las poblaciones menos favorecidas y dotar a los ciudadanos de los conocimientos y habilidades necesarios para aprovechar las nuevas tecnologías”, reflexiona Hernández Gazcón.