Al respecto, Henry Comber, presidente del directorio de Enjoy dijo que, ”la fusión de Dreams y Enjoy consolidará el liderazgo de una empresa chilena en la industria de casinos en Latinoamérica”.
Cuestiones por resolver
En 2008, cuando se abrió el hotel y casino Sheraton de Mendoza, el proyecto necesitó de una inversión superior a los US$ 65 millones y tenía cerca de 40.000 metros cuadrados construidos, con una altura equivalente a un edificio de 27 pisos, según detalló el medio chileno DFMAS.
La publicación del vecino país advirtió que una situación como la de Mendoza puede repetirse entre los casinos Monticello, de Dreams, y Rinconada, de Enjoy.
Ambos establecimientos estarían muy cerca uno del otro y su área de influencia podría llevar a que la Fiscalía Nacional Económica (FNE) de Chile obligue a la nueva compañía fusionada a vender alguno de estos dos establecimientos de juegos y apuestas.
Mucho de lo descripto dependerá de la aprobación de las autoridades regulatorias chilenas y los otros países en que operarán ambas , tanto como las decisiones de las juntas extraordinarias de accionistas de las dos empresas . El tiempo dirá si la operación concluirá antes que cierre 2022.