En el presunto mensaje, el soldado ruso añade que les habrían dicho, antes de enviarlos a invadir Ucrania, que los ucranianos les darían la bienvenida, algo que definitivamente no ha sucedido.
La autenticidad de estos mensajes no pudo ser corroborada por un medio independiente.
Ucrania proclamó haber matado a 6000 soldados rusos durante los primeros 6 días de la invasión.
Otro soldado cautivo habría sido grabado por las fuerzas ucranianas mientras decía a su madre: "Nos mandaron a la muerte, todos se mataron con todos".
En otro presunto video de la misma fuente, otro soldado ruso prisionero en Ucrania aseguró que los habían llevado hasta allí bajo el falso pretexto de que harían un entrenamiento. Eventualmente habrían sido enviados al frente y les dijeron que serían considerados enemigos del estado si no luchaban porque es tiempo de guerra y hasta podrían recibir disparos.
Tampoco en estos casos la autenticidad de los videos ha podido ser corroborada por una parte independiente y, más allá de eso, de ser efectivamente auténticos, se trataría de soldados tomados prisioneros, por lo que es posible que estén intentando salvar su vida ante todo, y en ese contexto deben ser tomadas sus palabras.
Según Svetlana Golub, directora de Soldiers' Mothers Committee, una ONG que luchaba por los derechos de los soldados pero que desde el comienzo del conflicto se ha vuelto el punto de contacto entre soldados y sus familias, dijo al diario The Guardian, los familiares de los soldados rusos que han sido enviados a la guerra practicamente no reciben ninguna información sobre sus seres queridos. Las familias, dijo, ni siquiera sabían que una operación de este tipo estaba teniendo lugar en Ucrania.