¿De qué se trata?
Los divertículos son sacos o herniaciones de la mucosa del colon que emergen a través de su capa muscular, formándose como pequeños globos o dilataciones en la pared del intestino grueso. Se forman por un aumento de la presión dentro del intestino grueso, la cual empuja a través de las zonas más débiles de la mucosa (capa interna), justo donde los vasos sanguíneos la atraviesan. Este aumento de presión se atribuye en gran medida a la presencia de un volumen relativamente pequeño de heces en el colon como consecuencia de una dieta pobre en fibra y rica en carbohidratos refinados o de absorción rápida.
Principalmente afecta a mayores de 50 años en casi un 50% de los casos, sobre todo del sexo femenino. En menos del 5%, se presenta en menores de 40 años, principalmente en varones y obesos.
La enfermedad diverticular del colon cursa a menudo de forma silente, sin dar síntomas. Cuando los produce, estos consisten en episodios de dolor, frecuentemente en la parte baja e izquierda del vientre (fosa iliaca izquierda), en ocasiones después de las comidas, que suelen aliviarse con la defecación. Junto al dolor puede haber distensión o hinchazón abdominal, estreñimiento o alternancia entre diarrea y estreñimiento, sensación de evacuación incompleta tras la defecación y emisión de moco junto con las heces. Si no hay complicaciones, la exploración física abdominal suele ser normal o apreciarse como máximo distensión abdominal o molestias a la palpación. Estos síntomas suelen presentarse por temporadas.
La confirmación diagnóstica, que además permite excluir otro tipo de enfermedades, se hace mediante una radiografía con contraste introducido por el ano (enema opaco), o por una endoscopia digestiva baja (colonoscopia).
La hemorragia digestiva y la diverticulitis son las complicaciones principales y a veces la primera manifestación de la enfermedad .
La hemorragia digestiva baja puede ser crónica y escasa, o de cierta importancia y poca tendencia a repetir. Se diagnostica por endoscopia, y su curso clínico suele ser benigno, ya que la hemorragia cede de forma espontánea en la mayoría de los casos. Es más frecuente que sangren los divertículos del colon derecho.
La diverticulitis se produce por la perforación diminuta de un divertículo. Los síntomas son dolor en la fosa iliaca izquierda similar al de la apendicitis (pero al lado contrario), fiebre y escalofríos, y suele haber signos de irritación del peritoneo (dolor intenso, tendencia a la inmovilidad y dolor al apretar y luego soltar bruscamente). El diagnóstico se basa en los síntomas y algunos análisis, aunque a veces es precisa una prueba de imagen (eco, tomografía computadorizada).
La dieta rica en fibra es la medida terapéutica básica. El objetivo es prevenir la aparición de diverticulitis y evitar la progresión de la enfermedad diverticular así como alivio de los síntomas al favorecer el tránsito intestinal.