Estos cambios son el resultado de la interacción entre los factores genéticos de una persona y tres categorías de agentes externos, que incluyen:
- Cancerígenos físicos, como la radiación ultravioleta e ionizante
- Carcinógenos químicos, como el asbesto, el arsénico (un contaminante del agua potable), la aflatoxina (un contaminante de los alimentos) y otros relacionados al estilo de vida como componentes del humo del tabaco y el alcohol
- Carcinógenos biológicos, como infecciones por ciertos virus, bacterias o parásitos.
Estilo de vida en el Día Mundial contra el Cáncer
De acuerdo a la OMS, además de la contaminación del aire, los factores de riesgo del cáncer y otras enfermedades no transmisibles son hábitos del estilo de vida modificables, a saber:
- Consumo de tabaco
- Consumo de alcohol
- Dieta poco saludable
- Inactividad física
Por otro lado, algunas infecciones crónicas son factores de riesgo. Este es un problema particular en los países de bajos y medianos ingresos, ya que aproximadamente el 13% de los cánceres diagnosticados en 2018 en todo el mundo se atribuyeron a infecciones cancerígenas, como el virus del papiloma humano (VPH), el virus de la hepatitis B, el virus de la hepatitis C y el virus de Epstein-Barr.
Actualmente, entre el 30 y el 50% de los cánceres se pueden prevenir evitando los factores de riesgo e implementando las estrategias de prevención existentes basadas en la evidencia.
La carga del cáncer también se puede reducir mediante la detección temprana del cáncer y el tratamiento y la atención adecuados de los pacientes que desarrollan cáncer, destaca la OMS en el Día Mundial contra el Cáncer.
Muchos tipos de cáncer tienen una alta probabilidad de curación si se diagnostican a tiempo y se tratan adecuadamente.
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En el Día Mundial contra el Cáncer, la OMS destaca cinco claves para disminuir la mortalidad por cáncer: el control del peso, la reducción del consumo de tabaco y de alcohol, la dieta saludable y la actividad física.