En este sentido, la OMS recomienda no exceder los dos gramos de sodio por día en la dieta.
La reciente publicación analizó varios estudios para clarificar la verdadera asociación entre ingesta de sal y cáncer de estómago.
Tras seleccionar 26 estudios que incluían datos de 4.956.350 personas, con periodos de estudio de entre 4 y 24 años de seguimiento, se informaron 19.301 casos de la enfermedad y 2.871 casos de mortalidad por esta causa.
Los hallazgos señalan que tanto el consumo alto como moderado de sal aumenta el riesgo de sufrir cáncer de estómago.
Por otro lado, el consumo elevado de estos alimentos también está asociado a la enfermedad:
- Alimentos encurtidos
- Alimentos en escabeche
- Carne procesada
Riesgo de cáncer
De acuerdo a lo destacado por los autores, existen revisiones previas donde se ha relacionado el consumo de sal con el aumento del riesgo de cáncer de estómago.
De hecho, algunas de estas revisiones hacen hincapié en el caso de la población japonesa, que tiende a consumir una gran cantidad de alimentos altos en sodio.
Hay distintos mecanismos que relacionan sal y esta enfermedad, entre los cuales se destacan tres hipótesis, según enumeró El Español:
- La sal dietética se asociaría con N-metil-N-nitro-N-nitrosoguanidina, una sustancia que puede inducir efectos carcinógenos en el estómago.
- La barrera mucosa estomacal puede ser destruida por altas concentraciones de sal, lo que causaría inflamación y degeneración de la mucosa, potenciando los efectos carcinógenos de los alimentos.
- Los daños en las mucosas podrían aumentar la colonización por la bacteria H. pylori, lo que provocaría gastritis crónica, una condición asociada a un aumento del riesgo de cáncer gástrico.
*Fuente: El Español