Los voluntarios tenían entre 35 y 70 años y se inscribieron entre el año 2003 y el 2016. En conjunto representaron a 21 países de ingresos bajos, medios y altos.
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Los alimentos ultraprocesados a menudo incluyen muchos ingredientes y aditivos no naturales, como sabores artificiales, azúcares, estabilizantes, emulsionantes y conservantes. [Infografía de la UNAM]
Resultados
Durante un promedio de 9,7 años, 467 participantes (0,4%) tuvieron un diagnóstico de EII: 90 participantes con enfermedad de Crohn y 377 con colitis ulcerosa.
Los autores encontraron que una mayor ingesta de alimentos ultraprocesados se asoció con un mayor riesgo de EII.
Esto se observó en todos los alimentos de este tipo, que incluye: carnes procesadas, gaseosas, dulces refinados y snacks salados.
La ingesta de alimentos ultraprocesados fue mayor en América del Norte, Europa y América del Sur que en otras regiones, tanto en porciones como en gramos de ingesta diaria. De manera similar, el consumo de carne procesada y gaseosas fue más alta en estas tres regiones.
Además:
- El mayor consumo de dulces refinados se registró en América del Sur, seguido de Oriente Medio y el Sudeste de Asia.
- La ingesta de alimentos salados y snacks fue mayor en América del Norte y el sudeste asiático.
- La ingesta de sodio fue mayor en China.
En síntesis, la investigación concluye que:
Como la carne blanca, la carne roja sin procesar, los lácteos, el almidón y las frutas, verduras y legumbres no se asociaron con el desarrollo de la EII, este estudio sugiere que podría no ser el alimento en sí el que confiere este riesgo, sino más bien la forma en que el los alimentos son procesados o ultraprocesados Como la carne blanca, la carne roja sin procesar, los lácteos, el almidón y las frutas, verduras y legumbres no se asociaron con el desarrollo de la EII, este estudio sugiere que podría no ser el alimento en sí el que confiere este riesgo, sino más bien la forma en que el los alimentos son procesados o ultraprocesados