Esta tecnología, que permite la renovación automática de las ruedas, consta según el portal Digital Trends de un concepto de estiramiento; se van reemplazando los tacos gastados desde el interior, utilizando para eso compuestos de alta tecnología de materiales renovables, que incluyen caucho de diente de león y seda de araña sintética.
"De esta forma, una serie de finos tubos aparecen en la superficie del neumático, donde se transforman en bandas de rodamiento completamente nuevas y funcionales", narra el sitio.
Para que funcione la regeneración la rueda cuenta con cápsulas cubiertas de un compuesto líquido individualizado que permiten regenerar la banda de rodadura biodegradable y que hacen mejores sus propiedades adaptativas. Debido a la inteligencia artificial, se constituiría un perfil de conductor a partir del cual se personalizaría el mencionado compuesto, creando así una fusión compuesta adaptada a cada persona.
“Este neumático conceptual está diseñado estructuralmente para que no necesite ser presurizado, por lo que nunca se desinflará. En lugar de depender de la presión del aire, la solución de reemplazo de la banda de rodadura se almacenaría en recipientes reemplazables dentro del cubo de la rueda”, manifiesta Goodyear.
Con respecto al compuesto del neumático, además de estar constituido con un material biológico se ve reforzado con fibras inspiradas en uno de los materiales no artificiales más resistente del planeta: seda de araña, por lo que su duración es garantía.
"Extremadamente duradero y 100% biodegradable", dicen desde la compañía fabricante.
Si bien se trata de una muestra conceptual, sin dudas el neumático se presenta como uno de los proyectos más ambiciosos y en poco tiempo ya estaría en el mercado.