Edward Brewster, portavoz de Huawei Reino Unido afirmó que "esta decisión decepcionante es una mala noticia para cualquier persona en el Reino Unido con un teléfono móvil. Amenaza con llevar a Gran Bretaña al carril lento de la carretera digital, elevar las facturas y profundizar la brecha digital. En lugar de “nivelar para arriba", el gobierno está bajando de nivel y nosotros instamos a que lo reconsideren”.
El ejecutivo agregó, “lamentablemente, nuestro futuro en el Reino Unido se ha politizado, se trata de la política comercial de Estados Unidos y no de la de seguridad”.
La empresa entiende que la medida se enmarca dentro de la política comercial de los EEUU, y forma parte de una ofensiva sobre Huawei dentro de la carrera mundial de 5G.