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Vivir con Enfermedad Inflamatoria Intestinal: el diagnóstico tardío y el impacto emocional

La EII abarca a la colitis ulcerosa y a la enfermedad de Crohn. Ambas patologías son crónicas, de causa desconocida y afectan a más de 10 mil argentinos y a 10 millones de personas en todo el mundo.

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) consiste en procesos inflamatorios crónicos del intestino sin causa conocida e incluye a la colitis ulcerosa y a la enfermedad de Crohn. Hoy, 19 de mayo, es el Día Internacional de la EII. 

En Argentina hay más de 10 mil personas con las patologías, según el Grupo Argentino de Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa. En todo el mundo, se calculan unas 10 millones

Mientras la colitis ulcerosa afecta principalmente al colon y al recto, la enfermedad de Crohn puede afectar una o más porciones del intestino delgado, el colon y raramente otras partes del tubo digestivo. 

Ambas se caracterizan por evolucionar en dos fases: las activas (brotes) y las inactivas (remisión)

El pico de incidencia se da entre los 20 y los 30 años, más frecuentemente en zonas industrializadas. 

Diagnóstico tardío 

El camino hacia el diagnóstico de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) puede ser complicado y tardío. 

En Europa aproximadamente el 45% de los nuevos casos de EII tardan más de un año en recibir un diagnóstico definitivo y en el 17% el periodo es superior a 5 años, según cifras de ACCU (Confederación española de Crohn y Colitis ulcerosa). 

Los síntomas varían entre personas, pero los más frecuentes son: diarrea, sangrado, dolor abdominal, fiebre y pérdida de peso. 

Por otro lado, la EII suele tener un gran impacto en los aspectos psicosociales de los pacientes. De hecho, el 30% de los pacientes llega a tener depresión y el 38% ansiedad moderada. 

“Además de la depresión y la ansiedad, las respuestas emocionales a vivir con una enfermedad crónica pueden incluir la negación de su enfermedad, la necesidad de dependencia o comportamientos dependientes, sentirse abrumado y tener una mala imagen de sí mismo. La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) también puede afectar emocionalmente a su familia y amigos”, según explica Crohn’s and Colitis Foundation

 

El misterio de la causa 

Hasta el momento, se desconoce la causa que provoca EII. Sí se sabe que posiblemente tengan intervención factores genéticos y ambientales, como el tabaco, el stress o historial de infecciones. 

“La EII se ha relacionado con múltiples genes de susceptibilidad, lo que significa que la presencia de ciertos genes determina un riesgo más elevado de tener la enfermedad. Aunque todavía no se ha identificado un patrón hereditario. Eso quiere decir que actualmente no hay manera de predecir si la EII puede surgir en algún otro miembro de una familia”, detalla la Fundación argentina Más Vida

En este sentido, el tratamiento médico como objetivo controlar la enfermedad, favorecer la remisión y evitar complicaciones. En general se administran algunas drogas antiinflamatorias, corticoides, antibióticos, entre otros. 

La Sociedad Argentina de Gastroenterología pide que los pacientes de EII eviten “el uso de los analgésicos como ibuprofeno, diclofenac, ketorolac, naproxeno, etc. dado que podrían predisponer a una recaída”. 

 

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