La NHC no precisó cómo se produjo el contagio, aunque sí aclaró que no se detectaron otros casos.
De acuerdo al protocolo, todas las personas que han estado en contacto con el hombre fueron sometidas a supervisión médica, pero no se dieron más diagnósticos de H10N3.
Según la NHC, la enfermedad es una cepa poco patógena del virus de las aves de corral que "no tiene la capacidad de infectar eficazmente a los seres humanos". Por este motivo, aclara que el riesgo de que se propague a gran escala es "extremadamente bajo".
De hecho, en China hay muchas cepas diferentes de gripe aviar. Algunas de ellas causan pequeños brotes, principalmente entre trabajadores que tienen contacto con estos animales.
Desde el 2016-2017 no se reportó una cantidad significativa de infecciones. En aquel momento el virus mató a 300 personas.
La enfermedad no se detectó en ningún país del mundo además de China.
La NHC concluye el comunicado diciendo que “los expertos sugieren que el público en su vida diaria evite el contacto con aves de corral enfermas, muertas o vivas; preste atención a la higiene de los alimentos; mejore la conciencia de autoprotección para que, cuando aparezca fiebre y síntomas respiratorios, use mascarilla".