Y si bien resaltó que hasta el momento hay muy pocos casos en el mundo, “cuatro o cinco que muestran que la mayoría de los perros positivos no tienen sintomatología, y los gatos una pequeña sintomatología que resuelven con controles mínimos”, el objetivo será encontrar casos locales -si hubiera- y hacer un seguimiento.
La forma de testear los animales, detalló, es la misma que en humanos: cada especie con su técnica particular para tomar la muestra, se realiza un hisopado y, eventualmente, una muestra de sangre.
“Si encontramos animales domésticos que den positivo se hará el mismo tratamiento que en humanos, aislarlos y hacer un seguimiento con profesionales del Consejo de Veterinarios", explicó.
Y agregó que dentro del proyecto planean evaluar “no sólo animales de personas diagnosticadas positivas para el virus, sino también el entorno, los desechos domiciliarios, los efluentes cloacales y los pozos negros”.
Según detalló, en países como Alemania “se han detectado en las plantas de tratamiento de agua la presencia de virus”.
“Es importante contribuir al control integral del virus para evitar posibles vías nuevas de contaminación que no son tenidas en cuenta hasta el momento porque hoy se aborda principalmente el humano, se realiza la cuarentena, el control, el seguimiento, pero son pocos los controles que se realizan sobre el entorno de la persona que ha dado positivo y nos dirigimos hacia eso”, agregó.