Tras este ensayo inicial, se espera que sigan otros del mismo tipo.
El objetivo principal, en este caso, aunque no el único, es entender más sobre la propagación del patógeno y determinar cuál es la cantidad mínima de virus necesaria para causar una infección.
Se buscaron voluntarios jóvenes porque son los que tienen menos riesgo de padecer un cuadro grave de coronvirus.
Los participantes estarán controlados las 24 horas del día.
"Estos son estudios bastante únicos", dijo el profesor de medicina experimental del Colegio Imperial de Londres, Peter Openshaw, a The Guardian. "Son capaces de acelerar no solo el entendimiento sobre la enfermedad causada por la infección, sino de acelerar el descubrimiento de nuevos tratamientos y vacunas."
Openshaw dijo que la seguridad de los voluntarios era lo primero: "Ninguno de nosotros querría hacer esto si hubiera un riesgo considerable."
El estudio involucra a un consorcio de investigadores que incluye al Colegio Imperial de Londres, entre otros.
Los voluntarios serán expuestos al Covid-19 mediante un spray o gotas nasales, tras lo cual deberán permanecer en cuarentena por varios días y serán monitoreados 24 horas al días.
Tras ello, seguirán siendo monitoreados durante al menos 1 año más para estudiar posibles efectos a largo plazo de la infección.
La cepa del Covid-19 utilizada en el estudio será la que circulaba en el país el verano pasado, manufacturada en laboratorio, no las que emergieron posteriormente.
Más adelante, futuros ensayos de este tipo podrían involucrar a las nuevas variantes.