"La verdad que no me hice estudios cardíacos ni nada. Pero hoy sí me pasó algo y es una clara consecuencia de haber sufrido la enfermedad", aseguró.
Y manifestó que durante los piques lo invadía una sensación de ahogo: " Me pasó hoy, no lo había sentido nunca. Estaba jugando con un amigo y me tuve que arrodillar en la cancha. No me había pasado nunca en mi vida y juego al tenis desde que tengo seis años".
"Tuve que dejar la raqueta, me arrodillé y estuve un rato así porque no me entraba el aire. Me ardía el pecho y no me entraba el aire", terminó.
"La minoría hace un control post enfermedad", aseguró la médica Romina Carpio, que realiza el seguimiento de pacientes asintomáticos y leves en el Hospital San Juan de Dios de Ramos Mejía, en declaraciones al diario Clarín. Y aclaró que "no hay nada estandarizado en las guías o protocolos de Covid-19 respecto a realizar un chequeo posterior", pero que lo considera muy importante.
"El control clínico post Covid es clave, sobre todo en pacientes que cursaron casos moderados a graves, para evaluar su estado actual, secuelas y posibles complicaciones futuras", advirtió la especialista.
"Realizaría laboratorio, radiografía de tórax, electrocardiograma y ecodoppler cardíaco. Y pacientes que tuvieron neumonía bilateral (la típica del virus) es importante que continúen un seguimiento con Neumonología", detalló Carpio sobre los controles post coronavirus.
"El Covid tiene un amplio espectro de complicaciones cardiovasculares, que incluyen falla cardíaca nueva, arritmias, síndrome coronario agudo, inflamación del corazón y hasta paro cardíaco. Además, la presencia de lesión cardíaca mostró tasas de mortalidad desproporcionadas", detalla Mirta Diez, jefa de Insuficiencia Cardíaca del instituto. Por eso, los recuperados, hayan sido leves, moderados o graves, deberían "dejar que su corazón sea estudiado".
"Cualquier secuela cardíaca que persista semanas o meses después de la infección es claramente preocupante, y estamos viendo más evidencia de ello. Un estudio evaluó con resonancia magnética cardíaca a 100 pacientes recientemente infectados por Covid-19, la mayoría se recuperó en casa y la gravedad de la enfermedad varió de asintomática a síntomas leves a moderados. Los autores reportaron compromiso cardíaco en 78% de los pacientes e inflamación del corazón activa en el 60%", explicó a Clarín la cardióloga Lucrecia María Burgos, también del ICBA.
Entre los pacientes recuperados que padecen diabetes -que en momento de la infección deben extremar el control de su glucemia- el chequeo luego de superar la enfermedad pasaría de lo necesario a lo urgente.
"Una persona con diabetes, que ha tenido coronavirus y ha resuelto su patología aguda, se supone que debería tener cierto tenor de anticuerpos. La decisión es individual, pero creo que sería un buen momento para que evalúe cómo están los otros órganos, que eventualmente nosotros controlamos: los ojos, los riñones y qué pasa con el aparato cardiovascular", dice a Clarín Félix Miguel Puchulu, jefe de la División Diabetología del Hospital de Clínicas.
Recientemente un estudio del Reino Unido publicado en la revista especializada JAMA Otolaryngology-Head & NeckSurgery también señaló que el nuevo coronavirus puede instalarse en el oído y causar infecciones en las cavidades auditivas e, incluso, la pérdida súbita de la audición. Y eso puede ocurrir post infección.
Según Santiago Alberto Arauz, otólogo del Instituto Otorrinolaringología Dr. Arauz (IORL), no existe ningún estudio científico que demuestre la existencia de una relación directa entre la pérdida auditiva súbita y el coronavirus. Pero el nexo sería el otro. “Teniendo en cuenta los casos de hipoacusia en pacientes que tuvieron Covid, podemos pensar que la pérdida auditiva puede tener su origen en el estrés", explicó.