Como primera medida el condado decidió sacar alrededor de 6mil chicos sin vacunar de las escuelas y en los últimos meses ha hecho mucho hincapié en campañas de salud pública entre funcionarios, médicos y rabinos.
Además administraron más de 17.000 vacunas para mejorar las tasas de inmunización pero ya era demasiado tarde. Fue entonces cuando se decidió declarar el estado de emergencia.
De nuevo, el sarampión. "No podemos permitir que este brote continúe indefinidamente o empeore de nuevo. No nos quedaremos sentados mientras los niños en nuestra comunidad están en riesgo”, explicaron desde el Condado. La medida, que contempla hasta 6 meses de cárcel y multas de más de 500 dólares a los padres que incumplan la prohibición, pone en evidencia la dificultad que tienen las autoridades sanitarias para combatir este tipo de brotes.
Esta es solo una de las consecuencias que traen los movimientos antivacunas y la no gratuidad de las mismas en algunos casos que pone en un nivel de desigualdad grande a las diferentes sociedades como es en este caso la del condado Rockland en USA. La desinformación y la sobreinformación que poblan las redes sociales tampoco ayudan a cambiar esta tendencia que no hace más que dañar a millones de chicos inocentes que podrían no someterse a ninguna de estas enfermedades si tan solo fueran vacunados como corresponde.